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El informe Shakleton: claves para comprender el Acuerdo Foradori-Duncan

* Moisés Solorza

Para poder comprender los alcances nefastos de la política y la diplomacia argentina actual con respecto a nuestras Islas Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur; es necesario que nos centremos en algunos de los antecedentes que nos dejó la historia. Antecedentes que parecen repetirse y que no habían tenido todo el éxito hasta el ACUERDO FORADORI-DUNCAN; me refiero a lo pactado el martes 13 de septiembre de 2016 en Buenos Aires, entre el Ministro de Estado para Europa y las Américas de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Commonwealth británica Sir Alan Duncan, y el Vicecanciller argentino Carlos Foradori.

Es necesario destacar, que a lo largo del histórico reclamo argentino por la soberanía plena de los territorios en disputa, aquellos antecedentes nada tienen que ver con la complacencia y el entreguismo de un gobierno servil al neocolonialismo como el que encabeza el presidente Mauricio Macri y sus aliados políticos indulgentes locales, quienes muy poco han hecho para detener el avance de la corona británica en Atlántico Sur. Por el contrario, siguen fortaleciendo la posición del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del norte en detrimento de la posición argentina.

El Gobierno argentino, pero en particular el actual gobierno fueguino a cargo de la gobernadora Rosana Bertone, parece olvidarse (de manera conveniente a mi criterio), entre otros documentos históricos; el denominado “Relevamiento económico de las Islas Malvinas”, realizado por el investigador británico Edward Shakleton a bordo del RSS Shakleton (Embarcación que llevaba el nombre de su padre, el expedicionario antártico Ernest Henry Shackleton), donde claramente se efectúa una evaluación detallada de los recursos naturales existentes en el Atlántico Sur, con incidentes como el que protagonizó el 4 de febrero de 1976 con el destructor argentino Ara Almirante Storni, al descubrirse que la tripulación inglesa realizaba prospección y búsqueda de petróleo en las proximidades de nuestras islas Malvinas.

Ese relevamiento económico, conocido mundialmente como “Informe Shakleton”, es absolutamente imprescindible tener en cuenta; para comprender este presente, y demás para poder analizar si los caminos trazados por la diplomacia argentina fueron los correctos y cómo afectan al escenario actual en un punto geopolítico – estratégico en el Atlántico Sur.

Existe una hoja de ruta histórica escrita por quienes tienen interés en la apropiación de los recursos naturales argentinos en el atlántico sur, y otra que se está escribiendo en la actualidad a partir del nacimiento de organizaciones económicas globales, necesarias para el saqueo de petróleo, gas y recursos marítimos presentes en nuestro territorio. Intereses económicos que necesitan las grandes potencias del mundo para permanecer en la cima de la pirámide; por los cuales están dispuestas a pelear. Asunto que no le cuesta mucho, al haber encontrado en la Argentina y para su beneficio, un gobierno permisivo a sus planes de negocios, dejando de lado la cuestión de fondo que es nuestro ejercicio pleno de la Soberanía sobre los territorios usurpados por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

En ese contexto, la cuestión petrolera es un factor muy importante a tener en cuenta en el análisis. Sobre todo porque debemos comprender que las políticas británicas están delineadas de manera premeditada y estratégica para no cumplir con los mandatos de la Organización de las Naciones Unidas, por ejemplo; con la Resolución 34/49 que establece que las Islas Malvinas son un territorio a descolonizar; lo mismo que la Resolución 2065/XX  que insta a las únicas partes interesadas, Argentina y Gran Bretaña; a dirimir pacíficamente el retiro de la fuerza colonial, teniendo en cuenta los INTERESES de los isleños (Factor objetivo) y no sus DESEOS (factor subjetivo).

Determinar a través de la historia el nacimiento de los intereses y objetivos petroleros, como los gasíferos en el Atlántico sur por parte de la corona británica, es indispensable; ya que nos permite también saber cómo utiliza el “Lobby” petrolero internacional los recursos económicos que destina hacia el atlántico sur; comprender las “operaciones políticas” que necesitan en organismos internacionales para sostener su posición colonial.

El objetivo es claro: despojarnos de la riqueza del subsuelo de nuestra plataforma continental, los recursos marítimos y minerales con entrada a la Antártida, y controlar un punto geopolítico de los mares.

Es sumamente relevante destacar que a partir del denominado “Informe Shakleton”, vieron la luz empresas destinadas a la exploración y explotación de hidrocarburos destinados específicamente a la cuenca Malvinas. Es así como en el año 2004 Nace la Falkland Oil And Gas (FOGL) con sede en Londres, quien desde su creación se auto designó poseedora del 100% de las licencias de explotación de los recursos naturales en Malvinas.    

Otra empresa que nace para realizar exploraciones y explotaciones en el Atlántico Sur es la compañía Rockhopper Exploration PLC, fundada también en el año 2004. Sus operaciones principales se encuentran en las Islas Malvinas y la región del mar Mediterráneo. En la cuenca que los británicos denominan North Falkland, esta compañía posee un 64% de los intereses de la licencia PL004 (Bloques de exploración y explotación) y un 40% de PL032. Los recursos contingentes y prospectivos en estas dos áreas, es decir los análisis y cálculos que derivan de los estudios sísmicos y de relevamiento geológico, se estiman en más de 1.6 billones de barriles brutos. Además, Rockhopper posee una participación del 52% en la Cuenca que llaman Falkland del Sur y del Este, esperando convertirse en el operador con el 100% de la participación en el capital a corto plazo. A su vez, la compañía se encuentra en la etapa de financiamiento con la Fase 1 del proyecto de León Marino (Sea Lion) de la Cuenca denominada Falkland del Norte, cuya aprobación se esperaba para fines de 2018.

Es entonces, una oportunidad de reflexión para los fueguinos, conocer nuestra historia nos permite no repetir errores. Espíritu que no anida en el Gobierno Nacional como tampoco en el provincial. De otra manera, jamás podrían convalidar como lo hacen, el deterioro de la posición argentina desde los ACUERDOS DE MADRID I y II hasta el FORADORI-DUNCAN de la actualidad.

Cualquier norma que no derogue de fondo todo lo actuado que sea inconveniente para la argentina en términos de soberanía, puede contar con todo el apoyo nacido desde la buena fe, pero no dejaran de ser un esfuerzo improductivo, cosmético y funcional al imperio Inglés.

* Moises Solorza ocupó el cargo de Secretario Gremial del Sindicato de Petroleros Jerárquicos de Tierra del Fuego, hace un seguimiento permanente del avance petrolero británico en las Islas Malvinas, en el atlántico sur y en patagonia, y colabora con una serie de medios de prensa abordando temas hidrocarburíferos.