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Teresa Méndez*: Ante el avance británico permitido por las políticas del gobierno de Mauricio Macri “asumamos ser actores de nuestra propia historia”

Ante las revelaciones que admitiera Gran Bretaña acerca de “trabajar para lograr un acuerdo”, con el propósito que Argentina de por terminado el reclamo de soberanía por Malvinas, siento la necesidad de expresar el espíritu que abrigamos los Convencionales Nacionales Constituyentes, a la hora de plasmar la Disposición Transitoria Primera en la Reforma de la Constitución Nacional de 1994.

En esa oportunidad establecimos un mandato claro y preciso respecto de las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur: ratificamos la legítima e imprescriptible soberanía argentina; constituyendo un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino, conforme a los principios del derecho internacional, respetando el modo de vida de sus habitantes. Esta clausula fue votada por unanimidad y aclamación.

Los Constituyentes enfatizamos que el respeto al modo de vida de los habitantes de las Islas se refiere a los intereses de estos, pero no a sus deseos, por cuanto no es posible aplicar al caso Malvinas el principio de autodeterminación. También delimitamos que la fuerza de esta norma de clausula constitucional, no se restringía al ámbito local, sino que, en términos internacionales; se notificaba a todos los países del mundo, que no íbamos a claudicar jamás en nuestra reivindicación soberana.

La recuperación pacifica de las Islas Malvinas es una política de Estado por mandato constitucional, por lo que todos los poderes constituidos, están obligados a cumplirla.

En una democracia madura, las políticas de Estado en temas tan sensibles se construyen convocando a oposiciones informadas, con dialogo permanente y decisiones acordadas. Nunca se adoptan de manera unilateral. Solo la coherencia y razonabilidad de una política de Estado que se proyecte  hacia el futuro, se podrá presentar con éxito ante el gobierno Británico generando confianza, para discutir entonces formulas de garantías de nuestros intereses.

Y para que esta política de Estado respecto de Malvinas cumpla con el mandato constitucional, no solo implica una adulta manifestación de cultura constitucional; sino también que asumamos ser actores de nuestra propia historia.

 

* La doctora María Teresa Méndez realizó un destacado trabajo parlamentario como legisladora de la primera Legislatura de la Provincia de Tierra del Fuego, entre 1991 y 1995, labor que amplió como Convencional Constituyente Nacional durante la modificación y modernización de la Constitución Nacional de 1994.