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Aunque se comprometió a derogarlos los colaboradores de Alberto Fernández solo hablan de “revisar” los acuerdos con Gran Bretaña con relación a Malvinas

Tres medios nacionales indican que, en el caso de ser electo presidente de la Nación, Alberto Fernández “revisará” todos los acuerdos diplomáticos con Gran Bretaña con relación a la Cuestión Malvinas, firmados luego de la Guerra de 1982. Como se recordará, en agosto de este año, el gobernador electo de Tierra del Fuego Gustavo Melella, fue quien introdujo este tema en la agenda electoral nacional, al comprometer por escrito a Fernández, a “denunciar” los Tratados de Madrid y el Acuerdo Foradori Duncan, lo que se traduce como la derogación del andamiaje bilateral firmado por Carlos Menem y Mauricio Macri sin haberle dado intervención al Congreso de la Nación, y no tan solo una “revisión”, que podría transformarse en un cambio cosmético y no quitar de raíz los pactos que han puesto de rodilla a la Nación frente a la voracidad del Imperio Británico. La sombra de Jorge Argüello actual funcionario macrista en la gestión de Rosana Bertone; oscurece la posibilidad de un cambio profundo para poner de pie a la Argentina en su indiscutido reclamo de la soberanía de nuestras islas australes.

Según informó el Infobae y en la misma sintonía replicaron en las últimas horas Perfil y Clarín; en el caso de llegar a la Casa Rosada, Alberto Fernández está dispuesto a “revisar” todos los acuerdos bilaterales sellados por la Argentina con Gran Bretaña respecto al conflicto de las islas Malvinas. «En memoria de los soldados, me voy a ocupar que las cosas sean distintas», anticipó en el debate presidencial del pasado domingo.

Los medios de prensa indican que “la revisión” que estudia Fernández, implica “replantear” los tratados que en 1989 firmó Carlos Menem en Madrid para poner bajo un paraguas el debate de soberanía y avanzar en otros temas de las relaciones bilaterales. “La sola mención de esta posible estrategia generó una fuerte preocupación en el Foreign Office” (en referencia el ministerio que está a cargo de las relaciones exteriores de Gran Bretaña), dice el medio.

Este domingo, durante el primer debate presidencial, Alberto Fernández expresó, señalando a Mauricio Macri con el dedo; que “en memoria de los soldados, me voy a ocupar que las cosas sean distintas. Quiero que volvamos a reivindicar el compromiso por la soberanía de las islas Malvinas”.

Esa frase encerraba, aunque pocos lo sabían -sobreactúa el medio-, la idea que tiene el candidato del Frente de Todos de hacer una “revisión plena” de los acuerdos diplomáticos con Gran Bretaña en el caso de ganar las elecciones y llegar a la Casa Rosada.

Puntualmente, infobae asegura que “dos asesores del candidato presidencial Fernández confirmaron a que su intención es revisar todos los acuerdos bilaterales suscritos con Londres”. Y como palabras propias de los mismos, indica: “Es hora de que haya una revisión de todo. Ya pasaron 30 años del acuerdo de Madrid y no hemos avanzado nada”.

Esa revisión incluiría, lo que hasta ahora era intocable en la diplomacia de ambos países: “paraguas”, que en la jerga del Foreign Office y la Cancillería de Argentina significa reconocer el conflicto, ponerlo a resguardo para encontrar una solución pacífica, y avanzar en la profundización de las relaciones bilaterales. Asunto totalmente nunca alcanzado desde 1989 a la fecha.

De hecho, en el debate presidencial Alberto Fernández chicaneó a Macri afirmando que “en estos años el gobierno se ocupó mucho de a hacer comercio con el Reino Unidos sobre las Islas Malvinas y se olvidó de la soberanía”.

Puntualmente Infobae describe que “por instrucción directa de Fernández, el caso Malvinas se está revisando por un equipo de asesores que integran Jorge Arguello, Daniel Filmus, Jorge Taiana y Felipe Solá”; ya que “el tema Malvinas será prioritario y eso incluirá una revisión de todo lo actuado hasta ahora”.

Desde esta perspectiva, la idea del candidato presidencial es incluso volver a crear una Secretaría de las Islas Malvinas como la que encabezó Filmus en la época de Cristina Kirchner. Sólo que esta vez esa secretaría no dependería de la Cancillería, sino directamente de la Presidencia. ¿Felipe Solá a la Cancillería, Jorge Argüello a la Secretaría de Malvinas?

En esa “revisión” de los pactos sellados por Argentina y Gran Bretaña en torno a las Malvinas, los cuales nunca fueron girados al Parlamento argentino como constitucionalmente se encuentra establecido; incluirá además de los Tratados de Madrid I y II de Menem, y el Acuerdo Foradori-Duncan que Macri y Theresa May sellaron el martes 13 de septiembre de 2016; que se traduce en la aceptación sin reciprocidad alguna para la Argentina, de una supuesta cooperación en materia de seguridad, ciencia y tecnología, colaboración absoluta en el saqueo del recurso pesquero y petrolero en torno a las islas y un segundo vuelo aerocomercial para consolidar la posición colonial de los usurpadores en el archipiélago, a favor de Gran Bretaña. Asuntos que fueron bastante bien disimulados al poner un velo de ocultamiento mediante la identificación de los soldados caídos durante la guerra, donde 123 tumbas se encontraban sin nombre en el cementerio malvinero de Darwin, con la leyenda “soldado solo conocido por Dios”.

Aunque sin estridencia el tema ya se conocía desde agosto, Infobae exagera al describir dos meses después que “la posible revisión de Fernández se filtró en la diplomacia británica que se puso en alerta por las consecuencias geopolíticas que significaría regresar a la estrategia bilateral que ejecutó Cristina Fernández cuando ocupó Balcarce 50”. En el contexto “que el primer ministro británico Boris Johnson, siempre se mostró alineado a la estrategia de Macri de acercamiento a Londres y a los isleños como lo marca el Acuerdo Foradori-Duncan.

Las casualidades no existen

En coincidencia con el pavoneo electoral desplegado la semana pasada en Tierra del Fuego por Rosana Bertone y Jorge Argüello, con la presencia del excanciller Rafael Bielsa, el medio de prensa dice: “El plan de Alberto Fernández de revisar todos los acuerdos de Londres y Buenos Aires por Malvinas se da precisamente a 30 años después de que Menem sellara en Madrid el famoso tratado bilateral con Gran Bretaña”, asunto que fue tratado justamente en una charla pública, en el museo marítimo de Ushuaia.

Llama poderosamente la atención que infobae diga que “el Tratado de Madrid se logró tras arduas negociaciones llevadas adelante por el entonces embajador argentino Lucio García del Solar y Crispin Tickell, por la parte británica”, pero que omita que esas negociaciones se hicieron en secreto y sin ser enviado al Parlamento (reiteramos) como constitucionalmente corresponde, y se olvide que en la cabeza del ministerio de Relaciones Exteriores se encontraba Domingo Felipe Cavallo.

En ese acuerdo, el Reino Unido se mostró dispuesto a hacer una reducción de la zona de exclusión de las islas; se planteó mejorar la cooperación en todos los asuntos del Atlántico Sur de interés recíproco en relación al comercio, la pesca, la navegación e hidrocarburos. Y se puso bajo un paraguas el debate de la soberanía. Asuntos incumplidos de manera absoluta por Gran Bretaña.

Ese período de las relaciones bilaterales entre Argentina y Gran Bretaña fue coronado posteriormente por Guido Di Tella como canciller, cuando envió a los isleños ositos de peluche winnie pooh, lo que generó llevar al País a unos de los niveles más altos de ridiculización internacional, en materia diplomática.  

“Luego llegaron los años de kirchnerismo que endurecieron las relaciones bilaterales con Londres. La designación de Alicia Castro en la embajada argentina en el Reino Unido, la instrumentación de una Secretaría de Malvinas en la Cancillería liderada por Filmus y la dureza del canciller Héctor Timerman puso en una situación de tensión el vínculo bilateral y los isleños pasaron a tener un discurso beligerante con la Argentina. Desde Puerto Argentino los isleños hasta llegaron a expresar que temían una “nueva invasión militar” de las Fuerzas Armadas argentinas. Nada de esto tenía previsto el gobierno de Cristina Kirchner a pesar del tono duro con los británicos que enalteció los mensajes ultranacionalistas argentinos”, dice Infobae, en términos comparativos que rozan la descalificación sobre las gestiones presidenciales de Néstor Kichner y Cristina Fernández.

“Con la eventual llegada de Alberto Fernández al poder todo esto será revisado, habrá una vuelta de página en la historia argentino-británica y al entender de algunos diplomáticos, se tratará de un retroceso claro de los avances que hubo hasta ahora”, cierra Infobae con exagerada estridencia, pero bajándole el tono o desdibujando el compromiso asumido con el Gobernador Electo de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; de «denunciar» los Tratados de Madrid I y II y el Acuerdo Foradori-Duncan, lo que significa sin eufemismos, su derogación para retrotraer la relación bilateral al día después de concluidos los combates en Puerto Argentino, del 14 de junio de 1982.