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El mal tiempo pone al descubierto la libertad comercial que gozan las empresas marítimas para operar entre Chile y las Islas Malvinas

Aunque Chile anualmente se presenta como peticionante ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas por los derechos soberanos argentinos de las Islas Malvinas, por otro lado, permite que en sus puertos atraquen buques que operan en el archipiélago bajo contrato del gobierno colonial británico que las usurpa. La supremacía de los negocios sobre el reclamo soberano que instaló el gobierno de Mauricio Macri a favor de Gran Bretaña, también se ve reflejado en la libertad comercial que goza la empresa ULTRAMAR, de operar sin restricciones en Argentina, Chile y también en Malvinas.

Una información publicada ayer por el diario La Prensa Austral de Punta Arenas (Chile), reflejando las consecuencias que ha dejado el mal tiempo que obligó a los buques cargueros a mantenerse fuera de muelle; reporta que uno de ellos es el remolcador de bandera de Holanda Dintelstroom, proveniente de las Islas Malvinas, agenciado por la empresa Ultramar. Remolcador, sobre el cual el medio indica que, “una vez que mejoren las condiciones climáticas atracará para entrar a dique en Asmar, para luego retornar a su punto de origen”.

La apertura comercial que contrasta con el reclamo anual que el País trasandino pronuncia anualmente ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, es coherente con la política implementada por el gobierno del presidente argentino Mauricio Macri, no solo de “remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos”, a favor del usurpador ingles (como fue pactado mediante el Acuerdo Foradori Duncan de 2016), sino además en disolver la unidad suramericana lograda desde 2005 hasta 2015, que permitió avanzar en un bloqueo comercial y logístico para desalentar el afianzamiento británico en Malvinas.

De tal manera, sin proponérselo; La Prensa Austral deja al descubierto el doble discurso de la diplomacia chilena, la complicidad con el estado usurpador por parte de la gestión macrista, la vía sin control que significa el tránsito libre del Estrecho de Magallanes (donde la Argentina solo posee un insignificante destacamento del Batallón de Infantería Marína N° 5 en Cabo Espíritu Santo el sector insular más hacia el norte en la isla grande de Tierra del Fuego y otro de la Armada en Cabo Vírgenes, el punto más austral del continente); y a su vez la libertad comercial que goza la empresa ULTRAMAR, de operar sin restricción alguna, en Argentina, Chile y con el usurpador británico en las Islas Malvinas.