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Llega a la Argentina el primero de los cuatro patrulleros oceánicos comprados a Francia

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, recibirá este medio día al ARA Bouchard, el primero de cuatro patrulleros oceánicos que pudiendo haber sido construidos en astilleros argentinos, fueron adquiridos por Mauricio Macri a Francia por un monto superior de 300 millones de dólares. Tiene previsto una parada técnica en Buenos Aires y luego continuará hacia Mar del Plata. “Su tarea será de la custodiar el mar y evitar la pesca ilegal”, dice la prensa de la Armada.

Tras 20 días de navegación, el ARA Bouchard, el nuevo patrullero oceánico de la Armada Argentina, tiene previsto llegar este miércoles al Puerto de Buenos Aires donde será recibido por el ministro de Defensa, Agustín Rossi. Se trata de la primera incorporación militar en décadas, que busca aliviar la falta de material en una fuerza naval aún golpeada por la tragedia del ARA San Juan.
Esta embarcación, construida en Francia, fue encargada, junto a otros tres unidades más, por la administración de Mauricio Macri con el objetivo de incrementar los controles en el mar argentino y evitar la pesca ilegal. La unidad zarpó la segunda semana de enero desde la Base Naval de Toulon.
Las características de la nave
Los cuatro buques de la clase Gowind OPV-90 fueron adquiridos a la empresa Naval Group por la administración de Mauricio Macri. En noviembre de 2018 se autorizó la adquisición por una cifra superior a los 300 millones de euros.
El ARA Bouchard, que formaba parte de la marina francesa, recibió una renovación integral de la pintura del casco y el tren de propulsión de los motores principales, lo que implicó el cambio de la caja reductora, líneas de eje y hélices, como así también todos los auxiliares vinculados, entre estos las bombas hidráulicas. Estas tareas se llevaron a cabo en el Arsenal de la armada de ese país en Toulon. Las restantes tres unidades son nuevas y están en construcción.
Como su nombre lo indica, estas embarcaciones tendrán la función de patrullar el mar argentino, cuyos recursos naturales son «depredados» por embarcaciones extranjeras que pescan de forma ilegal y toman recursos naturales del país sin pagar impuesto alguno.
Tras la tragedia del submarino ARA San Juan, la Armada Argentina perdió buena parte de su capacidad de disuasión y control en sus aguas. La adquisición de estas unidades busca subsanar, en parte, estas dificultades, aunque el propio ministro de Defensa, Agustín Rossi, reconoció que el país debe incorporar nuevamente un arma de esa clase.
El equipamiento
El navío cuenta con sistemas de combate Polaris, radar de banda L (de búsqueda de superficie y aéreo), 1 cañón de 30 mm y 2 ametralladoras 12,7 mm, tiene una autonomía de 7.500 millas náuticas (a 12 nudos) y refuerzos en el casco para navegar en aguas próximas a la Antártida.
La nave es comandada por el capitán de fragata Daniel Giudici, que junto con 32 tripulantes se adiestraron durante tres meses en Francia para emprender este viaje hacia su nuevo apostadero.