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Colonias de pingüinos de barbijo de la Antártida, han disminuido más del 75% en 50 años

Las colonias de pingüinos de varios sectores del continente antártico, han disminuido en más del 75% durante el último medio siglo. En gran parte, es el resultado del cambio climático, dicen los investigadores. “Los pingüinos, las focas y las ballenas dependen del krill, que depende del hielo. Entonces, si el cambio climático afecta el hielo, eso afecta a todo lo demás”, detallaron.

Científicos descubrieron que las colonias de pingüinos de barbijo, también conocidos como pingüinos anillados o de barbijos, se han reducido drásticamente desde su último censo hace casi 50 años.

Cada colonia censada en Isla Elefante, un importante hábitat de pingüinos al noreste de la Península Antártica; experimentó una caída de la población, según investigadores independientes que se unieron a una expedición de Greenpeace a la región.

En el último censo realizado en 1971, había 122.550 pares de pingüinos en todas las colonias de Elephant Island. Pero el recuento reciente reveló solo 52.786 pares, una caída de casi el 60%.

El tamaño del cambio de población varió de colonia en colonia dentro de la misma isla. El mayor descenso, del 77%, se registró en una colonia conocida como Campo Barbijo.

El cambio climático ha llevado a la reducción del hielo marino y los océanos más cálidos, lo que ha significado menos krill, el componente principal de la dieta de los pingüinos.

“El cambio climático es probablemente el factor subyacente y los efectos se están extendiendo por la cadena alimenticia”, dijo a CNN Noah Strycker, ornitólogo e investigador de pingüinos de la Universidad Stony Brook, desde el barco Esperanza de Greenpeace en la Antártida.

“Los pingüinos, las focas y las ballenas dependen del krill, que depende del hielo. Entonces, si el cambio climático afecta el hielo, eso afecta a todo lo demás”, detallaron.

El último estudio se publicó pocos días después que las temperaturas en la Antártida alcanzaron un máximo histórico, con 18,3 grados Celsius registrados el pasado 6 de febrero. El máximo anterior, 17,5 C, se registró en marzo de 2015. La temperatura fue tomada por científicos en la estación de investigación Esperanza de Argentina, según la agencia meteorológica del país.

Heather J. Lynch, profesora asociada de ecología y evolución en la Universidad Stony Brook de Nueva York y una de los líderes de investigación de la expedición, dijo: “Estas disminuciones significativas en el número de pingüinos sugieren que el ecosistema del Océano Austral ha cambiado fundamentalmente en los últimos 50 años, y que los impactos de esto están afectando la red alimenticia de especies como los pingüinos de barbijo”.

Agregó que “si bien varios factores pueden desempeñar un papel, todas las pruebas que tenemos apuntan al cambio climático como responsables de los cambios que estamos viendo”.

El pingüino de barbijo se caracteriza por una gorra de plumaje negro, una cara blanca y una banda continua de plumas negras que se extiende de un lado de la cabeza al otro: la “barbilla”.

La especie habita en la parte norte de la Península Antártica, varias islas antárticas y subantárticas y las Islas Balleny deshabitadas entre la Antártida y Nueva Zelandia.

Hasta ahora, los barbijos han sido considerados de “menor preocupación” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), lo que hizo que los hallazgos fueran aún más sorprendentes.

“Realmente no sabíamos qué esperar, y luego encontramos esta gran disminución en Elephant Island”, dijo Strycker. “Es un poco preocupante, ya que significa que algo está cambiando en el ecosistema y la caída en el número de pingüinos refleja ese cambio”.

Hubo algunas buenas noticias

Los investigadores informaron un aumento en los pingüinos gentoo en las colonias vecinas, más allá de Isla elefante. “Es interesante, como un cuento de dos pingüinos en la Península Antártica”, dijo Strycker. “Gentoo es una especie del norte y parece estar colonizando el área y en realidad está aumentando en número”.

Los científicos han estado viajando a bordo del barco Esperanza de Greenpeace, que ha estado documentando la amenaza para los océanos del mundo.

Los investigadores también utilizaron técnicas manuales y drones para estudiar una serie de colonias de pingüinos de barbijo grandes, pero relativamente desconocidas en las Islas Shetland del Sur, al norte de la Península Antártica. Esta es la primera vez que la isla ha sido censada adecuadamente, aunque los resultados aún no están disponibles.

Greenpeace ha estado haciendo campaña para el establecimiento de tres santuarios antárticos, que según dice ofrecerían protección a muchas de las colonias censadas. Estos serían totalmente prohibidos para los humanos.