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El Gobierno mantendrá hoy el primer contacto con Gran Bretaña y reforzará el reclamo de soberanía sobre Malvinas

“La vicecanciller británica Wendy Morton llegará este lunes a la Argentina y se reunirá con autoridades del Gobierno; habrá un repaso de temas de comercio, pero Alberto Fernández quiere retomar una estrategia fuerte como en tiempos de Cristina Kirchner”, comunicó Infobae.

El gobierno de Alberto Fernández protagonizará su primer encuentro oficial con la administración de Gran Bretaña que lidera Boris Johnson cuando la vicecanciller Wendy Morton arribe este lunes a Buenos Aires para entablar un diálogo abierto con la Argentina en esta nueva etapa política del peronismo en el poder.
El encuentro oficial entre un funcionario de alta jerarquía de Londres con el nuevo gobierno argentino resulta de profunda importancia si se tiene en cuenta que durante los gobiernos kirchneristas hubo una relación muy tirante entre Argentina y Gran Bretaña, sobre todo en torno al conflicto por el reclamo de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. Por esto hay mucha expectativa en la Casa Rosada por la visita de Morton a Buenos Aires.
Según confirmaron a Infobae fuentes oficiales de la Casa Rosada y voceros del Foreign Office, la vicecanciller británica, enfocada en Europa y las Américas, tenía previsto estar ayer domingo en Montevideo para la asunción de Luis Lacalle Pou como presidente de Uruguay. Y hoy se reunirá en Buenos Aires con autoridades del gobierno de Fernández. Era probable que Morton se cruzara ayer en una reunión informal con el canciller Felipe Solá en Montevideo ya que el Presidente envió una comitiva especial para ir a la toma de mando del nuevo jefe de Estado uruguayo.
No obstante, la agenda fuerte de la vicecanciller de Gran Bretaña se dará en Buenos Aires este lunes con reuniones en el Palacio San Martín con Solá; el vicecanciller, Pablo Tettamanti, y funcionarios del Ministerio de Producción y de Economía.
Se tratará de una reunión con agenda abierta y para dialogar sobre todos los temas que hacen a una mejora en las relaciones bilaterales, según entienden los voceros del Foreign Office.
En el gobierno de Fernández están dispuestos a entablar un buen diálogo con Gran Bretaña porque creen que tras el Brexit se abre una oportunidad de inversiones y comercio con Londres que no existía antes de la salida de la Unión Europea
A la vez, hay un interés de Gran Bretaña por potenciar los negocios en Argentina relacionados con la industria de los fármacos, la energía no renovable y la ciencia y tecnología. También hay en marcha acuerdos de cooperación en materia de investigación científica.
El Gobierno adelantó que seguirá adelante con el proyecto de la Cruz Roja de identificación de los soldados argentinos en las islas Malvinas.
No obstante, el tema Malvinas sigue siendo central para el Gobierno y será eje inevitable del análisis que plantearán los funcionarios argentinos en el encuentro con la vicecanciller Morton, una funcionaria que cuenta con la plena confianza del primer ministro Boris Johnson.
“Para cualquier gobierno peronista en la relación bilateral con Gran Bretaña no puede quedar afuera el reclamo fuerte de Malvinas. Nosotros no somos como los macristas que estaban dispuestos a eludir este tema para avanzar en otros. Los peronistas creemos que Malvinas es una causa central y así lo vamos a seguir planteando a Gran Bretaña”, dijo a Infobae un funcionario de la Cancillería allegado a Solá.
La única duda que persiste hoy es si la estrategia diplomática de Alberto Fernández en la causa Malvinas será tan dura como fue en épocas de Cristina Kirchner donde hubo un fuerte bloqueo económico a las islas y se llevó a diferentes foros mundiales el reclamo argentino.
El plan de Malvinas
Por lo pronto, el Presidente tiene en claro que quiere reforzar la causa Malvinas porque cree que Macri no sólo desatendió el tema sino que “hizo concesiones innecesarias”, según reveló un allegado al jefe de Estado. En esa explicación se sustentan las críticas del Gobierno al acuerdo de los entonces vicecancilleres Alan Duncan y Carlos Foradori que avanzaron en una amplia gama de acuerdos con Londres, avanzaron en eventuales acuerdos de pesca y extendieron los vuelos a Malvinas desde el Continente, entre otros puntos.
En principio, como eje diferenciador de la diplomacia macrista, Fernández elevó al rango de Secretaría de Estado una subsecretaría dedicada a Malvinas, el Atlántico Sur y Antártida que está a cargo ahora de Daniel Filmus.
En los planes de esta Secretaría figura la idea del Gobierno de revisar el acuerdo Duncan-Foradori y avanzar hacia la creación de un Consejo Nacional de políticas para las Malvinas que estará integrado por referentes de la oposición, ex combatientes, un referente de Tierra del Fuego, académicos y funcionarios del Poder Ejecutivo para fijar políticas a largo plazo en esta materia.
Filmus ya adelantó a Infobae que el Gobierno revisará los acuerdos que selló Macri con Gran Bretaña al sostener: “Haremos lo que consideremos necesario en defensa de nuestro reclamo de soberanía y conservación de nuestros recursos naturales». «No tomaremos ninguna medida que lesione los intereses nacionales”, dijo.
La estrategia tiene una abierta crítica a la gestión anterior que según Filmus, “bajó notablemente” el nivel de reclamo de soberanía y “descuidó la defensa de los recursos naturales” en el Atlántico Sur.
El Gobierno quiere seguir adelante con el proceso de identificación de los soldados argentinos sin nombre que están enterrados en Malvinas tras la guerra de 1982. Este acuerdo con Gran Bretaña y la Cruz Roja seguirá adelante. Pero se avanzará en una política más dura contra los isleños y Gran Bretaña en virtud del reclamo argentino de soberanía.
Solá y Filmus ya tienen listo un proyecto de ley para fijar el límite exterior de la plataforma continental argentina. Este trabajo brinda certeza sobre la extensión geográfica de los derechos de soberanía sobre los recursos del lecho y subsuelo en más de 1.782.000 km2 de plataforma continental argentina más allá de las 200 millas marinas, que se suman a los aproximadamente 4.799.000 km2 comprendidos entre las líneas de base y las 200 millas marinas.
De esta manera, ya quedó finalizado el análisis de todos los puntos del límite exterior de la plataforma continental argentina para llevar adelante en una ley. Solo se exceptuó aquellas zonas sujetas a una disputa de soberanía con el Reino Unido, así como el sector que está regido por el Tratado Antártico. Esta ley se desprende una resolución del 2016 del Comité del Mar de las Naciones Unidas que no se pronunció sobre la zona circundante a Islas Malvinas, Islas Georgias del Sur e Islas Sándwich del Sur, pero que reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido. “Trabajaremos fuertemente para consolidar nuestra conciencia marítima y antártica”, dijo Filmus en este sentido.
Por otra parte, el Gobierno quiere avanzar en las sanciones económicas a las empresas que operan en las aguas de Malvinas y al mismo tiempo trabajan en el continente. Las empresas, que son unas cinco identificadas hasta hoy, trabajan en la explotación de hidrocarburos y pesca. Según Filmus, el gobierno de Macri descuidó este tema y consideró que “la defensa de los recursos naturales que pertenecen a los 44 millones de argentinos hasta ahora están siendo arrebatados por la potencia colonial”.
Con todo este plan en marcha para reforzar la política de reclamo de soberanía en Malvinas es que se desarrollará hoy la visita de la vicecanciller Morton. Se trata también de una jugada de alto riesgo de la administración de Johnson en su nuevo esquema de relacionamiento con América Latina.
FUENTE: Infobae