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Los náufragos del Belgrano siguen en el mar

No importa que la guerra haya dejado un saldo de 649 muertos, ni que, de ese total, 323 hayan sido por el crimen cometido por Gran Bretaña al torpedear al Crucero fuera del área de combate. No importa. Lo que importa es seguir utilizando al 2 de abril y al 2 de mayo, como fechas anuales donde los militares y la clase política, pronuncian discursos grandilocuentes hablando de los héroes que absolutamente no honran.

 * J. Daniel Guzmán
El 2 de mayo de 1982, el gobierno inglés de Margaret Thatcher le dijo a la dictadura de Galtieri, que no iba a negociar la devolución de las Islas Malvinas. Se lo hizo saber, torpedeando y hundiendo al Crucero ARA General Belgrano fuera de la zona de exclusión; más allá del espacio de 200 millas marítimas en torno a las islas, que Gran Bretaña impuso como escenario de la guerra con Argentina. Aún así, nuestra cancillería insistió.  Insistió hasta el 11 y 12 de junio, durante los días que el Papa Juan Pablo II estuvo en el País en búsqueda de un camino que parara la guerra.
El empecinamiento, la tozudez o el amor perpetuo de la diplomacia argentina para con Inglaterra; tuvo tal incidencia que, habiendo unos 12.000 soldados en las islas, unos 10.000 no entraron en combate. La respuesta era; “El canciller está negociando”.
Desde el desembarco ingles en el Estrecho de San Carlos del 21 de mayo, hasta el 14 de junio, cuando se rindió Menéndez; no hubo ninguna Sección, ni Compañía, ni Regimiento que fuera a buscar al enemigo para hacerlo retroceder o para librar una pelea franca: porque se estaba negociando.
El mismo 2 de abril, el gobierno británico cortó relaciones diplomáticas con la Argentina y embargó las cuentas de los argentinos en el Reino Unido. Pero la Junta Militar no hizo lo mismo; dejó abiertos los canales comerciales de carne y granos y no embargó los bienes ingleses; para no hacer nada que fuera interpretado como mala voluntad en la negociación.
Así; desde el fin de la dictadura, hasta el gobierno legítimo y democrático de Alberto Fernández, la Argentina sigue queriendo negociar con Gran Bretaña, sin que Gran Bretaña quiera negociar con los argentinos.
No importa que la guerra haya dejado un saldo de 649 muertos, ni que, de ese total, 323 hayan sido por el crimen cometido por Gran Bretaña al torpedear al Crucero fuera del área de combate. No importa. Lo que importa es seguir utilizando al 2 de abril y al 2 de mayo, como fechas anuales donde los militares y la clase política, pronuncian discursos grandilocuentes hablando de los héroes que absolutamente no honran.
Nos abrazan, nos dan medallas, distinciones, títulos, diplomas, rango de ilustres y destacados, calificativos de héroes y patriotas… lloran y hasta se emocionan con los familiares de los héroes muertos. Pero en 38 años, no solo que no han hecho nada, sino que han hecho todo lo posible para dejar que el enemigo avance sobre el territorio insular y marítimo argentino, deprede y saquee los recursos pesqueros, esté a un paso de extraer petróleo, tenga autorización para sumar más vuelos comerciales y, sobre todo; haya instalado la mayor base militar de la OTAN en el Atlántico Sur.
Y por eso, porque a la cancillería se le ocurre que la única vía es “seguir negociando”, la Argentina tampoco tiene hipótesis de conflicto con Gran Bretaña, pese a que los ingleses ya usurpan 1.8 millones de kilómetros cuadrados de territorio Nacional. De tal manera, el usurpador tiene un plan de defensa y ataque hacia la Argentina, y los verdaderos dueños, ninguno.
Hace pocas horas, la Prefectura y la Marina, mirando a la cordillera y no al mar; permitían que un centenar de barcos extranjeros, robaran a dos manos merluza y calamar. Fue recién, cuando la tripulación de pesquero argentino hizo público el hecho, que la prefectura hizo la morisqueta que corría a un barco chico, que como era esperable, se le escapó.
No hace mucho, tan solo dos semanas atrás, también tomaba estado público que el buque de guerra británico HMS Forth, navegaba, hacía investigación y ensayos bélicos en las islas Georgias, sin que, hasta la fecha; el Ministerio de Defensa, la Cancillería o el Secretario de Malvinas, se manifestará o elevara una queja formal a las Naciones Unidas o a donde fuere. Tampoco, ante el hecho que aviones de la Real Fuerza Aérea Británica hicieran escala en Río de Janeiro, para luego volar a las Islas Malvinas.
Como un Déja vú, como un día de la marmota; así se llegará al próximo 2 de abril y a otro 2 de mayo, y al otro y al otro…; donde funcionarios de todo rango y calibre, se pelearán por pronunciar el discurso más encendido, motivador y ocurrente, en veneración a los muertos que dejó una guerra a la que nos llevó la Dictadura.
Como está a la vista, para el 3 de mayo, para el día en que aún los náufragos siguen en las balsas peleándole a la muerte en cada segundo, el libreto oficial ya está vacío, sin memoria, sin acciones concretas en legítima defensa de la soberanía.
Mientras tanto, la receta es seguir negociando en el campo diplomático, donde los únicos ganadores, han sido los británicos.
* J. Daniel Guzmán; periodista, combatiente de Malvinas, director de Agenda Malvinas.