El portaaviones nuclear USS Nimitz (CVN-68) ya opera en aguas argentinas, y su presencia ha desencadenado una febril actividad en los pasillos de la Casa Rosada. Tras haber circulado este lunes frente a las costas de Puerto Deseado, el buque insignia de los Estados Unidos se encamina hacia un encuentro que podría marcar un hito en la política exterior argentina: la visita del presidente Javier Milei a bordo de una de las unidades militares más poderosa del mundo.

Bajo el marco del decreto 264/2026, la Armada Argentina ha iniciado el operativo "Daga Atlántica", descrito por el Gobierno como el ejercicio militar conjunto más importante de los últimos 25 años. El cronograma es milimétrico:
- Martes 28 (Hoy): A la altura de Trelew, el destructor ARA “La Argentina” se integró al grupo de ataque del Nimitz. En el destructor USS Gridley ya operan dos helicópteros Sea King argentinos, mientras aviones P3C Orion realizan vuelos de exploración y los F-18 del portaaviones simulan ataques de defensa aérea sobre la formación.
- Miércoles 29: Frente a Necochea, la flota se ampliará con el destructor ARA “Sarandí”, las corbetas “Robinson” y “Rosales”, y los patrulleros oceánicos “Piedrabuena” y “Contraalmirante Cordero”.
- Jueves 30: Se espera el momento culminante con la visita de las máximas autoridades civiles y militares a bordo de un Grumman C-2 Greyhound.
Milei al portaaviones
La invitación cursada por el embajador estadounidense, Peter Lamelas, busca cristalizar la sintonía total entre Milei y la nueva conducción del Comando Sur bajo el mando del general Francis L. Donovan. En un contexto de renovada Doctrina Monroe y el "corolario Trump", la presencia del Nimitz en el Atlántico Sur es leída por analistas internacionales como un mensaje directo para contener la influencia de China en la región.
Mientras el ministro de Defensa, Carlos Presti, y los altos mandos militares ya han confirmado su presencia, la asistencia de Milei está sujeta a su agenda parlamentaria, aunque fuentes oficiales aseguran que "es muy probable" que el mandatario se suba al portaaviones este jueves 30, antes de que la flota desfile en columna frente a Mar del Plata.
Soberanía y Realidad Presupuestaria
Este despliegue ocurre en un escenario de contrastes. Mientras el Gobierno celebra la compra de los F-16 y la alianza con EE. UU., los informes internacionales (SIPRI) subrayan que Argentina destina apenas el 0,56% de su PBI a Defensa, uno de los niveles más bajos del mundo.
La presencia del Nimitz, con sus 90 aeronaves y tecnología nuclear, resalta la brecha de capacidades en el Atlántico Sur, un área donde el control de los recursos naturales y las rutas marítimas vuelve a ser el epicentro de la competencia entre grandes potencias. El ejercicio de "Visita, Registro y Captura" que realizarán el patrullero argentino “Cordero” y el “Gridley” es un ensayo táctico para un desafío mucho mayor: la custodia efectiva de nuestra soberanía frente a las flotas pesqueras y la ocupación británica en Malvinas.