HORZONTAL DENTRO DE NOTA  - 700x80 SUPERIOR

Israel desmintió el giro sobre Malvinas que Milei festejó en redes y ratificó que no frena a Navitas

El Presidente celebró un titular de The Telegraph que anunciaba una supuesta orden de Benjamín Netanyahu para apoyar el reclamo argentino. Desde Tel Aviv, la Cancillería israelí y su embajador en Londres desarticularon la versión: “El informe es falso, no existe esa directiva”.

26 de octubre de 2026 11:06

A través de su cuenta de X, Javier Milei celebró con la consigna «MAGA!» (Make Argentina Great Again) la portada del diario conservador británico The Telegraph.

— La diplomacia de algoritmos de la Casa Rosada volvió a colisionar con la rigidez de las relaciones internacionales. A través de su cuenta de X, el presidente Javier Milei celebró con la consigna «MAGA!» (Make Argentina Great Again) la portada del tradicional diario conservador británico The Telegraph, que aseguraba en grandes titulares que el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, había autorizado formalmente a su cuerpo diplomático a apoyar a la República Argentina en la disputa de soberanía por las Islas Malvinas. La publicación incluía una fotografía de ambos mandatarios con pulgares en alto y corbatas a tono, símbolo de la afinidad ideológica que el libertario, profesa hacia “Bibi”.

Sin embargo, el festejo oficial duró apenas lo que tardó en procesarse la consulta directa en Jerusalén. En vísperas de las elecciones legislativas israelíes de este martes 27 —donde Netanyahu pelea por su supervivencia política frente a la oposición—, fuentes oficiales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel consultadas en Tel Aviv por la enviada del diario Clarín fueron tajantes al desmantelar la noticia:

“El informe es falso. No ha habido ningún cambio en nuestra posición sobre este tema”, sentenciaron desde la cancillería del Estado hebreo.

La desmentida oficial fue refrendada en simultáneo desde el Reino Unido por el propio embajador de Israel en Londres, Alex Gandler, quien publicó en sus redes: “Niego categóricamente este alegato. No existe esa directiva”.

La chispa de The Telegraph: Malvinas como moneda de extorsión a Londres

La crónica del medio británico pretendió interpretar como un viraje de Estado lo que en realidad constituye un pase de facturas geopolítico entre el gobierno de Netanyahu y la administración laborista británica. La tensión entre Londres y Jerusalén se disparó en los últimos meses luego de que Whitehall impusiera sanciones a colonos israelíes en Cisjordania, cuestionara la crisis humanitaria en la Franja de Gaza y redoblara la presión para el reconocimiento internacional del Estado palestino.

En ese tablero de fricciones, la diplomacia israelí utilizó la cuestión Malvinas como un dardo retórico para incomodar a Downing Street:

  • El antecedente en la ONU: Días atrás, el embajador israelí ante las Naciones Unidas, Danny Danon, reclamó negociaciones bilaterales directas entre Argentina y Gran Bretaña, reconociendo el “vínculo histórico” del pueblo argentino con el archipiélago.
  • El exabrupto de Yair Netanyahu: El hijo del premier israelí había encendido las redes al proclamar meses atrás que “¡Las Islas Malvinas pertenecen a la Argentina!”, una declaración celebrada por el oficialismo libertario pero desprovista de cualquier peso jurídico.

Al igual que las ambiguas declaraciones de Donald Trump —quien agitó el fin de la histórica neutralidad estadounidense para forzar a Gran Bretaña a elevar su presupuesto militar en la OTAN—, la maniobra de Netanyahu nunca contempló reconocer la soberanía argentina, sino utilizar el caso austral como instrumento de presión transitoria contra el Foreign Office.

El intocable negocio de Navitas: el petróleo vale más que la sintonía ideológica

La contundencia con la que Israel frenó la versión británica desnuda el límite pragmático de la relación con Buenos Aires: Jerusalén no tiene intención alguna de comprometer los intereses comerciales y energéticos de Navitas Petroleum, la corporación israelí que lidera el consorcio para extraer crudo en la Cuenca Malvinas Norte.

Pese a los esfuerzos del embajador argentino en Tel Aviv, Axel Wahnish —quien gestionó la apertura de vuelos directos de la aerolínea estatal El Al hacia Buenos Aires para finales de noviembre—, el gobierno israelí ha mantenido blindada la postura que fijó formalmente su ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Sa'ar:

“Aunque se trata de una empresa privada y no de una actividad en la que el Gobierno de Israel esté involucrado de manera alguna, lamentamos el malestar que esta situación ha generado en la Argentina. Israel espera que la disputa entre la Argentina y el Reino Unido se resuelva mediante el diálogo entre las partes y por medios pacíficos”, ratificó la diplomacia israelí, lavándose las manos sobre el carácter ilícito de las operaciones de su empresa de bandera.

Esa coartada corporativa es la misma que la Argentina acaba de impugnar de raíz en su presentación formal ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) en Hamburgo. En el expediente radicado el pasado 13 de octubre bajo la firma del embajador Mario Oyarzábal, el Estado argentino demostró documentalmente que Navitas —socia del 65% de la británica Rockhopper— no es un actor aislado, sino el operador central que proyecta extraer 180.000 barriles diarios de crudo soberano, violando la Ley 26.659 y desafiando los fallos de no innovar en una zona que, según modelizaciones técnicas oficiales, amenaza con derrames petroleros que tardarían entre 14 y 30 días en alcanzar las aguas territoriales argentinas.

Entre la propaganda y la orfandad en el frente internacional

El desmentido desde Tel Aviv constituye una advertencia para la estrategia diplomática libertaria. Mientras la Casa Rosada confunde adhesiones ideológicas de coyuntura con giros geoestratégicos de fondo, los aliados a los que rinde tributo marcan distancias concretas:

1.    Washington: Christopher Landau admitió en el Palacio San Martín que Estados Unidos vigila los intereses de sus petroleras e intermediarios de Wall Street para que no sean alcanzados por la “LEY MALVINAS”, al tiempo que impulsa liquidar el Comité de Descolonización (C-24).

2.    Jerusalén: Desmiente a la prensa británica, ratifica su neutralidad y ampara a Navitas Petroleum para que siga adelante con sus contratos de perforación previstos para inicios de 2027.

A dos semanas de que comiencen las audiencias orales del 10 y 11 de noviembre en Hamburgo, donde la Argentina se enfrentará jurídicamente al Reino Unido ante los 21 magistrados del Tribunal del Mar, el tropiezo en redes sociales deja una conclusión inequívoca: en el tablero del Atlántico Sur, la soberanía se defiende con el rigor técnico del derecho internacional y el bloqueo efectivo de la logística del saqueo, no con falsas ilusiones tejidas en los despachos de quienes hacen negocios sobre la plataforma continental usurpadora.

Fuente:

Clarín

Tags

Otras noticias de Internacionales

Te puede interesar

COMENTARIOS

Aún no hay comentarios

Inicia sesión o regístrate para comentar.