En lo que ya se consolida como un patrón de "circularización" logística y posible espionaje, el periodista internacional Matt Kennard denunció este domingo 12 de abril, un nuevo movimiento de la Real Fuerza Aérea (RAF) británica en la región. Se trata de un Airbus A400M Atlas, una de las aeronaves de transporte militar británica más avanzadas, que realizó un trayecto entre la capital uruguaya y las Islas Malvinas. Hace 3 semanas atrás, también efectuó ese mismo circuito.
A huge UK military A400M plane departed from Uruguayan capital Montevideo today
— Matt Kennard (@kennardmatt) April 12, 2026
It flew towards the Falkland Islands in South Atlantic before turning off its transponder
It even strayed into Argentine airspace
It arrived in Montevideo on Friday from direction of the Falklands pic.twitter.com/i82Mm6A7WX
Los detalles del vuelo
Según el registro, el avión llegó a Montevideo el pasado viernes procedente de Malvinas. Hoy, domingo 12 de abril, despegó de regreso hacia la base militar de Mount Pleasant, pero con dos agravantes señalados por Kennard y confirmados por plataformas de seguimiento satelital:
1. Apagado del transpondedor: Tras el despegue, la aeronave dejó de emitir su señal de ubicación, una maniobra táctica habitual para evitar el rastreo civil pero altamente irregular en vuelos de esta naturaleza.
2. Incursión en espacio aéreo argentino: El reporte indica que la aeronave se desvió hacia el espacio aéreo soberano de la Argentina antes de dirigirse al archipiélago; que también es argentino.
Un oído sobre el Río de la Plata
Como ha venido advirtiendo Agenda Malvinas, el uso del Airbus A400M no es una elección azarosa. Expertos en defensa señalan que estos aparatos no solo transportan carga, sino que están equipados con tecnología SIGINT (Inteligencia de Señales) y COMINT (Inteligencia de Comunicaciones).
"Lejos de ser un simple transporte, el A400M funciona como un 'oído en el cielo', con capacidad para interceptar comunicaciones y capturar datos mientras transita rutas internacionales o bordea costas soberanas", destacan especialistas.
El rol de los países vecinos
Este episodio se suma a la intensa actividad registrada en lo que va de 2026, donde el Reino Unido utiliza puertos y aeropuertos en Uruguay, Chile y Brasil para sostener su infraestructura militar en el Atlántico Sur. La falta de una respuesta contundente o pedidos de explicaciones por parte de las cancillerías regionales permite que Londres consolide una red de apoyo continental en el hemisferio sur.
La impunidad con la que estas aeronaves operan, sobrevolando territorio continental y marítimo argentino sin autorización aparente, sigue siendo el punto más crítico de una agenda que busca normalizar la ocupación a través de la logística regional.