Los actores del saqueo petrolero en el Atlántico Sur con licencia ilegal británica, acaban de repetir la censura digital que practicaron desde 2023 hasta hace pocos meses. Y es que la petrolera de origen israelí Navitas Petroleum —operadora principal con el 65% de participación en el proyecto de extracción ilegal de hidrocarburos Sea Lion— ha vuelto a restringir el acceso a su portal web oficial (navitaspet.com) para cualquier IP o usuario que intente ingresar desde el territorio continental argentino.
Quien intenta navegar el sitio desde cualquier provincia de la República Argentina se topa de forma inmediata con una pantalla en blanco encabezada por el código de servidor "403 Forbidden" (Prohibido). Este mensaje no representa un fallo de sistema ni una caída técnica del dominio; se trata de una directiva deliberada de bloqueo geográfico (geoblocking) configurada en los servidores de la compañía (vía nginx) para impedir expresamente la lectura de sus contenidos en la Argentina.
La secuencia de una censura recurrente
Esta maniobra de cerrojo informativo no es inédita, pero adquiere una gravedad inédita por la coyuntura en la que se ejecuta.
1. El antecedente de 2023 y 2025: Navitas ya había aplicado este bloqueo de manera sistemática tras adquirir la participación de Harbour Energy en 2022 y luego de que el Estado argentino la inhabilitara formalmente por 20 años para operar en el país mediante resoluciones del Ministerio de Economía y la Cancillería.
2. La apertura temporal: Durante los últimos meses, el sitio había quedado inexplicablemente accesible para la Argentina, ventana temporal que fue aprovechada por Agenda Malvinas para analizar minuciosamente su documentación técnica, balances anuales auditados por la firma EY, estados de ingresos y anexos corporativos.
3. El nuevo cierre tras el impacto público: La decisión de restablecer la restricción se produce exactamente en los últimos días, tras la masiva difusión nacional que alcanzaron las investigaciones de nuestro portal.
El "efecto rebote" de los informes de Agenda Malvinas
La reacción de la petrolera en Tel Aviv y Houston no es casual. Se produce de manera posterior a que las publicaciones exclusivas de Agenda Malvinas rompieran el cerrojo mediático y fueran tomadas como insumo central por destacados periodistas y referentes de la agenda nacional.
Medios de alcance nacional como Página/12 (con informes sobre el "ruidoso silencio" del gobierno frente al avance de Sea Lion y las desairadas respuestas del vocero presidencial), El Destape (exponiendo los documentos que dan cuenta de cómo las regalías petroleras financiarán a la colonia) y Ámbito Financiero, junto a señales de televisión como C5N y las intervenciones analíticas de periodistas como Gustavo Sylvestre y Alejandro Bercovich, le dieron una visibilidad inédita a la trama del despojo.
Esta amplificación mediática —potenciada socialmente en el marco del cruce deportivo entre Argentina y Gran Bretaña, donde la causa Malvinas volvió a flamear en banderas y cánticos— dejó al descubierto no solo el cronograma de perforación fijado para 2027 y la primera producción para marzo de 2028, sino también las graves inconsistencias oficiales y las absolutas evasivas del Poder Ejecutivo Nacional al ser consultado sobre las sanciones a las firmas que violan la Ley 26.659.
¿Qué pretende ocultar Navitas?
El bloqueo del código 403 Forbidden busca privar a los ciudadanos, periodistas e investigadores argentinos del acceso a información que es de libre disponibilidad en el resto del mundo. Específicamente, buscan ocultar:
- Los balances contables consolidados: Donde figura cómo la empresa se anotó un beneficio fiscal de USD 183 millones en Malvinas para salvar su ejercicio financiero global.
- El financiamiento bancario de USD 1.350 millones: Donde se detalla el préstamo de reservas respaldado por entidades financieras de Tel Aviv e internacionales.
- El anexo con JHI Associates y Eco Atlantic: El acuerdo para absorber la licencia PL001 y expandir la frontera de explotación a más de 3.600 millones de barriles en la cuenca.
- El cronograma técnico real: Que desmiente la narrativa de "proyectos lejanos" y confirma el inicio inminente de obras de infraestructura portuaria, helipuertos y el despliegue del buque factoría (FPSO).
Cuanto más se esconde, más de visibiliza
El intento de censura digital por parte de Navitas Petroleum representa un acto de abierta prepotencia corporativa. Al impedir que la sociedad argentina acceda a los datos de la explotación ilegal de los recursos que pertenecen a su propia plataforma continental, la petrolera no hace más que ratificar su condición de operadora clandestina que actúa a espaldas de la legalidad internacional y del país agredido.
Sin embargo, la maniobra resulta estéril. En la era de la información transfronteriza y el periodismo de investigación con rigor técnico, las pantallas de bloqueo no detienen las vías de acceso y el análisis.