Lo que debía ser una jornada de consolidación estratégica para el eje Tierra del Fuego-Beijing se ha transformado, en las últimas horas, en un foco de tensión diplomática. Según información obtenida por Agenda Malvinas, la comitiva encabezada por el embajador Wang Wei tomó conocimiento durante este martes de que la "obra" de la nueva usina eléctrica de Ushuaia carece de los sustentos legales y técnicos mínimos para su ejecución.
Una inauguración sin cimientos legales
A pesar del acto oficial realizado en el predio del Río Olivia, la realidad administrativa contradice el optimismo del gobernador Gustavo Melella:
1. Vacío Municipal: Al día de hoy, el Gobierno de la Provincia no ha presentado el proyecto de obra ante la Secretaría de Planificación e Inversión Pública de la Municipalidad de Ushuaia. No existen planos visados, ni estudios de impacto urbano aprobados, requisitos indispensables para cualquier construcción en el ejido urbano.
2. Omisión Legislativa: El convenio con la firma de capitales chinos Austral Petróleo, Gas y Electricidad S.A. no ha pasado por la Legislatura Provincial. Sin la ratificación del Parlamento, cualquier compromiso financiero o de concesión de servicios podría carecer de validez constitucional, exponiendo a la provincia a futuras demandas.
Sorpresa y molestia en la delegación china
Fuentes cercanas a la comitiva diplomática indicaron que el descubrimiento de estas falencias causó una profunda molestia en el embajador Wei y sus asesores económicos. Para la cultura corporativa china, la previsibilidad legal es la base de cualquier inversión estatal.

El hecho de haber sido conducidos a un acto inaugural de una obra que, técnicamente, es ilegal según las normativas municipales vigentes, ha sido interpretado como una falta de responsabilidad institucional por parte del Ejecutivo fueguino.
El desconocimiento del embajador y de la comitiva llegó a tal nivel, que ayer tomaron conocimiento, que el Estado Provincial posee una entidad específica en la materia, como la Dirección Provincial de Energía (DPE) y que, en tal caso, deberán articular con ella.
¿Improvisación o urgencia geopolítica?
Este desorden administrativo alimenta la sospecha de que la inauguración de la obra, fue una respuesta apresurada para inducir a una negociación con el gobierno de Javier Milei y para remontar la gestión provincial en el medio de un gabinete en retirada. La urgencia por mostrar "hechos consumados", parece haber llevado a la gestión Melella a saltarse pasos constitucionales y municipales básicos.
El trasfondo es serio: Mientras los anclajes de los equipos ya se encuentran en Ushuaia y los componentes principales de la usina viajan desde China a Ushuaia, en el municipio no hay un solo papel que autorice legalmente el emplazamiento de la central. El intendente Walter Vuoto, con quien el embajador se reunió ayer, podría encontrarse ante la disyuntiva de convalidar una irregularidad o exigir el cumplimiento de la norma, lo que paralizaría la "obra estrella" de Melella y su superministra Gabriela Karina Castillo.
Próxima escala: Río Grande
Se espera que en las próximas horas la comitiva se traslade a Río Grande para reunirse con el intendente Martín Pérez. Sin embargo, el clima de la visita ha cambiado: la desconfianza sobre la capacidad del Gobierno Provincial para garantizar la seguridad jurídica de las inversiones asiáticas podría ser ahora, el tema central de la mesa, ante una catarata de desprolijidades, anuncios y actos inaugurales; sin los sustentos legal correspondiente que pone en riesgo no solo el suministro eléctrico futuro, sino la credibilidad internacional de Tierra del Fuego.