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El cartel petrolero que viene por los recursos hidrocarburíferos de Malvinas

La trama del desembarco de JHI y la aparición de Eco Atlantic; detrás de un volumen explotable superior a los 3.600 millones de barriles de petróleo entre el área principal y los bloques colindantes anexados.

23 de julio de 2026 15:13

En las bolsas de valores de Tel Aviv, Toronto y de Londres; se materializa el robo petrolero argentino al norte de Malvinas.

Esta mañana, luego de publicar una investigación que pone al descubierto cómo las corporaciones transnacionales continúan rediseñando el mapa del despojo petrolero en el Atlántico Sur, descubrimos que, en las bolsas de valores de Tel Aviv, Toronto y la City de Londres; se consolida un auténtico cártel corporativo que va por la totalidad de los recursos hidrocarburíferos de la Cuenca Malvinas Norte, bajo control ilegal británico.

 

Para comprender la dimensión de este nuevo zarpazo a la soberanía nacional, es imprescindible poner el foco en la trayectoria de la compañía canadiense JHI Associates Inc. -y su reciente absorción por parte de Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd.. Y en especial, al gigantesco volumen de crudo que pretenden extraer de la plataforma continental argentina, en abierta violación a las leyes de la Nación Argentina, a través de ilegítimas licencias otorgadas por el gobierno colonial en Malvinas.

 

La llegada de JHI a Malvinas: El "vehículo" para la captura de licencias

 

JHI Associates Inc. no es una empresa petrolera convencional con plataformas, barcos o capacidad operativa directa. Se trata de una firma de exploración en aguas profundas (frontier exploration), fundada en 2014 en Toronto, Canadá, cuyo modelo de negocio consiste en actuar como una "empresa cascarón" o vehículo de prospección: adquiere licencias en zonas de alto valor geológico, financia estudios sísmicos en 3D, identifica prospectos de perforación y luego transfiere o vende el control de esas áreas a grandes multinacionales a cambio de financiamiento garantizado o participaciones accionarias. 

Aunque desde Agenda Malvinas recién ahora tomamos conocimiento; la irrupción de JHI en el mar territorial argentino se consumó en 2023, cuando la firma adquirió el 100% de los derechos operativos de la licencia PL001 que pertenecía a la británica Argos Resources. Esta concesión ilegal abarca 1.126 kilómetros cuadrados en la Cuenca Malvinas Norte y rodea estratégicamente al yacimiento principal Sea Lion (León Marino).

Sin embargo, como JHI carecía de la espalda financiera para perforar por sí misma, el 27 de febrero de 2026 cerró un acuerdo decisivo con la israelí Navitas Petroleum. Mediante este pacto, Navitas también adquirió el 65% del control operativo del bloque PL001, comprometiéndose a financiar mediante un préstamo de hasta USD 14 millones las futuras perforaciones exploratorias de JHI. A cambio, la producción que se descubra en PL001 no requerirá de una nueva plataforma: se conectará de forma remota mediante la técnica de tie-back (cañerías y umbilicales submarinos) directamente al buque factoría (FPSO) que Navitas instalará en Sea Lion.

 

La venta a Eco Atlantic: La triangulación de capitales entre Canadá, Israel y EE.UU.

 

La investigación que difundimos esta mañana reveló el paso subsiguiente de esta operación de concentración corporativa: el 18 de mayo de 2026, JHI recibió la aprobación final de sus accionistas y de la justicia canadiense para ser adquirida en su totalidad por la multinacional Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd.

Esta transacción entrelaza los intereses financieros de las principales potencias globales y expone la red de capitales que operan en el Atlántico Sur:

  • Canadá y la City de Londres: Eco Atlantic cotiza simultáneamente en la Bolsa de Toronto (TSX-V) y en el mercado alternativo de la Bolsa de Londres (AIM), actuando como la plataforma de captación de capitales especulativos para proyectos en aguas profundas.
  • El riñón financiero de Israel: Eco Atlantic está conducida por el empresario israelí-canadiense Gil Holzman, quien mantiene lazos orgánicos con los sectores energéticos y bancarios de Tel Aviv. La compra de JHI conecta de manera directa los intereses de Eco Atlantic con Navitas Petroleum (presidida por Gideon Tadmor), cuyo proyecto en Malvinas está apalancado por un crédito RBL de USD 1.350 millones otorgado por un consorcio de bancos e instituciones financieras israelíes y extranjeras.
  • Los nexos con los gigantes de Estados Unidos: La llegada de Eco Atlantic a las Malvinas trae consigo una alianza de escala global. Eco Atlantic y JHI son socias directas del gigante estadounidense ExxonMobil y de la francesa TotalEnergies en el afamado Bloque Canje, frente a las costas de Guyana. De esta manera, los mismos grupos financieros y petroleros que explotan el megayacimiento guyanés (con más de 11.000 millones de barriles descubiertos) desembarcan ahora en el Atlántico Sur a través del control de la licencia PL001. Bien vale recordar, que en el caso de TotalEnergies, bajo legislación y concesión argentina y fueguina; explota (asociada con Panamerican Energy y Harbour Energy), los grandes yacimientos gasíferos de Tierra del Fuego de la Cuenca Marina Austral 1 denominados: Hidra, Kaus, Argo, Carina, Aries, Vega Pléyade y Fénix

 

 

Las cifras del saqueo: El volumen petrolero en la mira

 

El volumen de recursos hidrocarburíferos que este entramado corporativo pretende extraer de la plataforma continental argentina alcanza dimensiones astronómicas, transformando a la cuenca en un polo extractivo -como ellos mismos lo declaran-, de clase mundial:

1.  Yacimiento Sea Lion (Operado por Navitas y Rockhopper): Alberga un estimado de 1.700 millones de barriles de petróleo original en el yacimiento (STOIIP), con reservas recuperables inmediatas proyectadas en más de 520 millones de barriles en sus primeras dos fases de desarrollo.

2.  Licencia PL001 (Controlada por Navitas, Eco Atlantic y JHI): La información técnica revelada por la propia compañía indica que su equipo de geocientíficos ha identificado en más de 50 prospecciones (datos sísmicos 3D), un potencial de recursos recuperables de 3.100 millones de barriles y un potencial total en la formación que podría superar los 10.000 millones de barriles de petróleo.

3.  Prospecciones inmediatas (Tyche y Dinlas): Dentro del área PL001, las dos prospecciones más avanzadas, poseen un potencial estimado de 400 millones de barriles de crudo recuperable, pertenecientes al mismo complejo geológico y de igual edad que el yacimiento adyacente Sea Lion. 

En total, las corporaciones estiman que la Cuenca Malvinas Norte alberga un volumen explotable que supera holgadamente los 3.600 millones de barriles de petróleo recuperables, entre el área principal y los bloques colindantes anexados.

 

Un desafío urgente a la soberanía nacional

La profundización de estas investigaciones, dejan al descubierto que las corporaciones transnacionales están operando con la certeza de una total impunidad política y jurídica. La articulación entre Navitas, Rockhopper, JHI y Eco Atlantic demuestra que el capital financiero de Israel, Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido ha conformado un cártel unificado para saquear los recursos de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

Mientras estas firmas violan sistemáticamente la Ley de protección a los hidrocarburos 26.659, el Código Aduanero, las normas ambientales y planifican la extracción masiva mediante buques factoría a partir de 2028, la respuesta de las autoridades argentinas y en especial de las fueguinas; continúa paralizada en el repudio mediático y la retórica de gacetilla, de la Cancillería mileista y de la cooptada gestión que del gobernador Gustavo Melella.

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