A los 72 años de edad, el 13 de marzo de 2020, fallecía Alejandro Jacobo Betts, quien habiendo nacido en Malvinas el 28 de octubre de 1947 con antepasados angloescoceses, defendió desde la década del 60 en adelante la pertenencia argentina de las islas y su propia identidad nacional en celeste y blanco, desechando la Unión Jack británica. Su deceso se produjo en Ushuaia. Había llegado a su provincia para sumarse al equipo de trabajo del Gobernador Gustavo Melella. Pero el proceso acelerado de una enfermedad que le habían detectado meses atrás, no permitió cumplir ese cometido. De joven trabajó en las islas, como ovejero, esquilador y peón rural. Y durante los años 70 y 80, como empleado de comercio, para Gas del Estado y LADE. Fue en el almacén de ramos generales de Puerto Argentino, que sus dudas se profundizaron, llevándolo a cuestionar la soberanía británica sobre las Malvinas.
El mismo contaba, cómo luego de haber hablado con una turista argentina sobre el tema, potenció la necesidad de poseer información vedada en las islas, sobre la historia de Malvinas. Siendo lo primero que recibió, fue una copia de la posición de la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina sobre la soberanía. Allí abrió un camino de cuatro años de investigación, análisis, verificaciones, evaluaciones y consideraciones de distintas fuentes que lo llevó a afirmar que “Argentina tenía derechos absolutos sobre el territorio insular”.
Luego de trabajar en simultáneo para Gas del Estado y LADE hasta el final de la guerra de 1982, Alejandro Betts salió de las islas como prisionero. En el continente, se radicó en Córdoba y se desempeñó como controlador de tráfico aéreo, personal civil de la Fuerza Aérea Argentina e historiador. Pero su mayor labor, fue el de convertirse y destacarse como peticionante ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, defendiendo los derechos argentinos sobre Malvinas. Rol que ocupó durante 36 hasta que el gobierno de Mauricio Macri lo desplazó como peticionante, con el argumento de tener “un discurso agresivo con los británicos, contrario a la política exterior del Gobierno”.
En coincidencia con la gestión nacional de Cambiemos y para no ser menos, en junio de 2018 la exgobernadora del Tierra del Fuego Rosana Bertone, lo acusó en simultáneo de “empleado ingles de LADE” y de ser “una figura controvertida en la provincia”. Uno de los roles que cumplió también durante una década, fue el de asesor del Consejo Asesor Observatorio Cuestión Malvinas de Tierra del Fuego, también de la Fundación Malvinas de Ushuaia, impulsor del a Cátedra Malvinas de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, y además un gran colaborador de Agenda Malvinas.
Por lado materno, Alejandro era bisnieto de británicos e irlandeses que en 1842 llegaron a las islas como colonos y se instalaron en Monte Mármol, en la isla de Borbón, al norte de la Gran Malvina. Sus abuelos paternos, escoceses, se instalaron en las islas en 1854. En 1968, se casó con Candy, su primera esposa; con quien un hijo y una hija. Viudo en 1977, se volvió a casar con Rosita, quien le dio dos hijas. En córdoba tuvo dos matrimonios. Primero se casó con Santina Toranzo, con quien tuvo dos varones y una mujer; y luego de divorciarse contrajo matrimonio con Carolina Oyola, con quien no tuvo hijos.