Bajo el nombre de "Proyecto Baguales", el Gobierno de Río Negro autorizó de forma inconstitucional la construcción de tres centrales hidroeléctricas en las nacientes del arroyo Baguales. El beneficiario es un socio del Emir de Qatar, quien ahora posee el uso exclusivo del agua pública por 30 años en un área protegida y fronteriza.
El mapa del despojo en la Patagonia sumó un capítulo de una gravedad institucional sin precedentes. Documentación oficial del Boletín Oficial N° 6357 revela que el gobernador Alberto Weretilneck habilitó, mediante una resolución administrativa y sin pasar por la Legislatura, la construcción de tres centrales hidroeléctricas para beneficio exclusivo de capitales qataríes.
Un "Estado Paralelo" con energía propia
El proyecto se desarrolla sobre el arroyo Baguales, un curso de agua pública que ahora será turbinado por la firma Río Villegas S.A.U. para abastecer un complejo turístico de ultra lujo. Las centrales, denominadas CHiBa I, II y III, se ubican en una zona de "zona roja" de bosques nativos, entre los 1.100 y 1.500 metros de altura.
- Energía Privada, Agua Pública: A diferencia de las represas nacionales, estas centrales no aportarán ni un solo vatio al sistema eléctrico público. Son para el uso exclusivo del complejo Baguales, un enclave de 28.000 hectáreas lindero al Parque Nacional Nahuel Huapi.
- El nexo Qatarí-Gaudio-Macri: La empresa beneficiaria está integrada por el empresario qatarí Abdulhadi Mana Al Hajri (familia directa del Emir de Qatar) y el extenista Gastón Gaudio, quien fuera el nexo promocionado por Mauricio Macri para este desembarco en 2017.

Abdulhadi Mana A Sh Al-Hajri, obtuvo la autorización del gobierno de Río Negro para construir tres represas hidroeléctricas en el complejo Baguales, ubicado entre Bariloche y El Bolsón. El extenista argentino Gastón Gaudio, vinculado al empresario qatarí, también forma parte del proyecto.
El salto sobre la Constitución Provincial
La maniobra de Weretilneck es señalada como abiertamente inconstitucional. Según el Código de Aguas de Río Negro, cualquier aprovechamiento hidroeléctrico de esta magnitud debe ser aprobado por una ley especial de la Legislatura. Sin embargo, el Ejecutivo rionegrino utilizó al Departamento Provincial de Aguas (DPA) para otorgar un permiso por 30 años mediante la Resolución 75/2025. Al evitar el debate parlamentario, el gobierno impidió:
1. Audiencias Públicas: No hubo participación ciudadana ni estudios de impacto ambiental transparentes.
2. Consulta Indígena: Se ignoró el Convenio 169 de la OIT, a pesar de que el proyecto afecta corredores ecológicos y territorios bajo reclamo de comunidades originarias.
La Geopolítica del Agua
Esta entrega de energía se suma a la confesión del polista Hugo Barabucci sobre la compra de tierras con fondos de los Emiratos Árabes y al acuerdo secreto entre Milei y Joe Lewis por Lago Escondido. El patrón es idéntico: el Estado cede el control de las nacientes de ríos y las zonas de frontera a potencias extranjeras que buscan "refugios estratégicos".
Mientras los rionegrinos sufren deficiencias en el servicio eléctrico, el gobernador le garantiza autonomía energética por tres décadas a un socio del Emir de Qatar en el corazón de la cordillera.
No es inversión, es enajenación. El Proyecto Baguales es la estocada final a la soberanía hídrica de la provincia. Estamos asistiendo a la privatización de los ríos para el recreo de las monarquías del Golfo, bajo el amparo de una gestión provincial que ha decidido gobernar para los emires y no para los argentinos.