La alianza estratégica entre los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump alcanzará en abril de 2026 un hito sin precedentes en la historia reciente de la defensa argentina. Bajo el nombre de “Daga Atlántica” (Atlantic Dagger), se prepara el ejercicio militar conjunto de fuerzas de operaciones especiales más ambicioso de los últimos 25 años, consolidando una política de defensa que críticos y analistas ya califican como un alineamiento militar total con Washington.
Un despliegue inédito de "élite"
El ejercicio, previsto para el 6 de abril de 2026, no será una simple maniobra de rutina. Según fuentes oficiales y reportes de defensa, contará con la participación de las unidades más icónicas del poderío militar estadounidense:
- Boinas Verdes: Tropas de élite del Ejército de EE. UU. especializadas en guerra no convencional.
- Navy SEALs y MARSOC: Comandos de la Marina y fuerzas especiales de los Marines.
- Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea (AFSOC): Que aportará sistemas de alta tecnología C5ISR (Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberdefensa, Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento).
- Equipamiento pesado: Se espera el despliegue de helicópteros Blackhawk y aeronaves de apoyo táctico.
El entrenamiento se centrará en misiones de alta complejidad: contraterrorismo, rescate de rehenes y operaciones conjuntas en escenarios de alta intensidad. La sede inicial del "training" será Córdoba, aunque existen fuertes versiones sobre maniobras en escenarios patagónicos (Santa Cruz y Tierra del Fuego), lo que reaviva la polémica por el control del Atlántico Sur.
Soberanía y Decretos: ¿El fin del control parlamentario?
Uno de los puntos más críticos de “Daga Atlántica” es el mecanismo legal para su ejecución. Mientras la Constitución Nacional (Art. 75, inc. 28) exige que el Congreso autorice la entrada de tropas extranjeras, el precedente de 2025 —donde Milei autorizó la "Operación Tridente" mediante Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU)— sugiere que el Ejecutivo podría eludir nuevamente el debate parlamentario.
Este accionar ignora los reclamos de legisladores y gobernadores patagónicos. La diputada Agustina Propato ya ha advertido que estos ejercicios, realizados con aliados históricos del Reino Unido, debilitan sistemáticamente la posición argentina sobre las Islas Malvinas.
Geopolítica de la "Daga": El escudo contra China
Para Washington, "Daga Atlántica" es la herramienta para recuperar el terreno perdido ante la influencia económica y logística de China en la región. Para Milei, es la moneda de cambio para obtener apoyo financiero y comercial del gobierno de Trump.
Sin embargo, el costo de este "escudo" es objeto de debate:
- Injerencia Directa: La presencia de militares estadounidenses en bases navales (Ushuaia, Puerto Belgrano, Mar del Plata) ya es una realidad operativa.
- Dependencia Tecnológica: La estandarización de procedimientos (interoperabilidad) supedita la defensa nacional a los manuales y equipos del Pentágono.
- Tensión Regional: Mientras Argentina se entrena con EE. UU., Chile realiza maniobras con el Reino Unido (Operation Austral Endurance), dejando a la Causa Malvinas en una posición de vulnerabilidad diplomática inédita.
“Daga Atlántica” no es solo un ejercicio militar; es la formalización de un enclave de seguridad estadounidense en Suramérica. Mientras el Gobierno lo presenta como "modernización", el 71% de la población (según Zuban Córdoba) observa con desconfianza una política que parece canjear autonomía territorial por promesas de inversión.