La penetración cultural y política del Reino Unido en la Argentina ya no opera únicamente desde la academia extranjera o mediante declaraciones mediáticas aisladas: funciona desde el corazón de la propia Cancillería argentina. Una investigación exclusiva de El Destape reveló que la Fundación Argentina Global lanzó la convocatoria al “Future Leaders Programme Argentina”, una iniciativa destinada a estudiantes avanzados y graduados universitarios, auspiciada y financiada directamente por el programa Chevening de la Embajada Británica en Buenos Aires.
El dato central que desnuda la gravedad institucional del hecho es que una de las fundadoras de dicha organización no es otra que Paola Di Chiaro, actual Secretaria de Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur del gobierno de Javier Milei. Es decir, la funcionaria que por mandato de Estado tiene a su cargo la defensa de la soberanía nacional frente a la usurpación en el Atlántico Sur, figura asociada al principal instrumento de soft power del Foreign Office británico.
La formación de cuadros bajo la tutela de Londres
El programa Chevening opera en Argentina desde la década de 1990 como un canal de captación de cuadros: selecciona a diplomáticos, dirigentes políticos, empresarios y académicos locales para formarlos en el Reino Unido bajo la óptica de la política exterior británica.
Con esta nueva iniciativa local, la Fundación Argentina Global y la sede diplomática británica ofrecen talleres virtuales, encuentros con especialistas y visitas institucionales orientadas a "comprender los principales desafíos de la política internacional". El cronograma sella la subordinación política del espacio: el taller de apertura, el 7 de septiembre, estará a cargo de Fulvio Pompeo (extitular de Asuntos Estratégicos durante el macrismo y cofundador del think tank), mientras que el acto de cierre en febrero de 2027 tendrá lugar en la propia sede de la Embajada Británica.
Una contradicción de Estado inadmisible
La presencia del logo de la Fundación Argentina Global junto al de la Embajada Británica y el sello real del programa Chevening es una prueba gráfica de la promiscuidad ideológica y operativa que domina la actual diplomacia argentina.
Mientras el Reino Unido consolida su base militar en Monte Agradable, avanza con la explotación ilegal de hidrocarburos en el proyecto Sea Lion, saquea la pesca en aguas circundantes a Malvinas y financia programas para capturar el litio en el norte del país, el área responsable de litigar contra la ocupación facilita el reclutamiento ideológico de las futuras generaciones de dirigentes argentinos.