Seis días después de que Agenda Malvinas mostrara las primeras imágenes de equipajes tácticos y eqjuipamiento militares con distintivos de la Infantería de los Estados Unidos en la pista del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas, la Armada Argentina rompió el silencio institucional. Mediante una escueta publicación en su portal oficial Gaceta Marinera, la fuerza naval confirmó la presencia de tropas del Pentágono en la capital fueguina, encuadrando las actividades como un “intercambio de expertos en zonas de clima frío”.

La comunicación institucional especificó que el despliegue involucra a personal del Batallón de Infantería de Marina N.º 4 (BIM 4) y a ocho integrantes de la Infantería de Marina de los Estados Unidos (USMC). Según el parte castrense, los ejercicios comenzaron el pasado martes 8 de septiembre y se extenderán de forma ininterrumpida hasta el martes 22, abordando prácticas de baja montaña, frío extremo, uso de crampones, esquí alpino, cordadas, maniobras de autodetención y técnicas de supervivencia en ambientes geográficos hostiles.
La justificación del “intercambio habitual” y las preguntas sin respuesta
Ante consultas periodísticas formuladas por elDiarioAR sobre el encuadre normativo de estas maniobras en el sur, fuentes de la Armada señalaron: “Este intercambio es desde 2017, todos los años, como se hace con Perú, Brasil, Chile”.
Sin embargo, los voceros navales no pudieron precisar si el contingente cuenta con la debida autorización del Congreso de la Nación o si las operaciones se sustentan en un decreto del Poder Ejecutivo.
La respuesta oficial, en lugar de clausurar las dudas, abrió una serie de interrogantes institucionales sobre el despliegue en territorio fueguino:
- El vacío de sustento legal: El artículo 75, inciso 28, de la Constitución Nacional estipula con claridad que la autorización para el ingreso de tropas extranjeras al territorio de la República es una atribución exclusiva del Congreso de la Nación, regida taxativamente por la Ley 25.880. Ningún acuerdo administrativo entre fuerzas navales o acta técnica firmada en 2017 puede sustituir la manda constitucional ni mantenerse vigente por una década sin refrendo parlamentario periódico.
- ¿Decreto o prórroga tácita?: Ante la falta de tratamiento legislativo en las sesiones ordinarias de este año, subsiste la duda sobre si medió un decreto reservado del presidente Javier Milei que habilitara la maniobra o si las Fuerzas Armadas ejecutan estos ejercicios bajo una inercia de hecho, eludiendo los mecanismos de control republicano.
La exigencia de transparencia en un enclave estratégico
La presencia física de uniformados extranjeros cargando pertrechos tácticos a la vista de los pasajeros civiles en el aeropuerto de Ushuaia no constituye una anécdota logística menor. Se trata de actividades castrenses desarrolladas en el corazón urbano y geográfico de Tierra del Fuego, cabecera de la proyección antártica argentina y provincia que tiene parte de su territorio soberano e insular usurpado por una potencia militar de la OTAN.
La admisión tardía por parte de la Armada demuestra la veracidad de los movimientos advertidos en los últimos días. Lo que aún demanda una explicación pública y transparente por parte del Ministerio de Defensa y la Cancillería es el marco legal exacto: si el Parlamento fue notificado, qué alcance tienen estos acuerdos bilaterales y bajo qué amparo normativo efectivos militares extranjeros despliegan adiestramientos en un territorio sometido a permanentes tensiones de soberanía.