Lo que comenzó como una "asociación estratégica" entre la británica Rockhopper y la operadora israelí Navitas Petroleum, ha mutado en los primeros días de 2026 en una toma de control financiera por parte de potentes fondos de inversión con sede en Israel. Entre el 2 y el 7 de enero, una serie de notificaciones a la Bolsa de Londres revelaron que más del 18% de las acciones de Rockhopper están ahora en manos de tres fondos de Tel Aviv y Herzliya.
Esta "israelización" del capital detrás del proyecto Sea Lion no es casual: busca blindar el proyecto con una red de intereses globales que hagan que cualquier futura sanción del Estado argentino choque contra un muro de inversores internacionales.
La radiografía del nuevo frente accionariado
Tras el cierre financiero del 31 de diciembre de 2025, los informes oficiales detallan el nuevo mapa del poder en la petrolera:
|
Fondo de Inversión |
Origen |
Participación (%) |
Acciones (Aprox.) |
|
Tel Aviv, Israel |
9,32% |
79.004.742 |
|
|
Londres, UK |
7,98% |
67.573.228 |
|
|
Givataim, Israel |
5,15% |
43.645.032 |
|
|
Herzliya, Israel |
3,90% |
33.038.346 |
La red que los gobiernos de Milei y Melella no quiere ver
Mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel se distancia formalmente aclarando que se trata de "compañías privadas", la realidad en el terreno muestra una coordinación absoluta. Navitas Petroleum —operadora del 65% del yacimiento— y estos nuevos fondos accionistas comparten origen y visión estratégica: extraer 50.000 barriles diarios a partir de 2028.
La "dejadez política" de los últimos diez años de gobiernos democráticos argentinos y en especial el de Tierra del Fuego de Javier Melella, han permitido que Rockhopper pase de ser una empresa pequeña a un gigante respaldado por la City de Londres y los capitales de Israel. Mientras el gobierno nacional y el fueguino emite gacetillas de "repudio", estos fondos han inyectado 142 millones de dólares solo en el último mes para garantizar que las perforaciones para el “robo del siglo”, comiencen sin demora.
El camino hacia 2028: Hechos vs. Palabras
Con el capital asegurado, el cronograma de la usurpación económica es implacable:
- Enero 2026: Finalización de la "Oferta Abierta" para captar socios minoritarios.
- 2026 - 2027: Contratación y despliegue de la unidad flotante de producción (FPSO) y plataformas de perforación.
- 2028: Inicio de la extracción comercial del primer barril de crudo Sea Lion.
El 2025 se fue con la confirmación de que el saqueo tiene financiamiento completo. El 2026 comienza con los nombres y apellidos de quienes se reparten la riqueza argentina. Si el Estado nacional no eleva la apuesta hacia tribunales internacionales y bloqueos financieros reales sobre estas casas matrices, el "Primer Petróleo" de 2028 será el monumento final a una soberanía que se defendió solo con palabras.