HORZONTAL DENTRO DE NOTA  - 700x80 SUPERIOR

Argentina también denunció a Chile por la asistencia logística al HMS Medway en Punta Arenas

La Cancillería argentina calificó de “grave” la recalada del buque de la Royal Navy en el muelle Arturo Prat de Punta Arenas y denunció la ruptura de los compromisos históricos asumidos por la región para no prestar asistencia a la flota de ocupación colonial.

22 de julio de 2026 09:02

La Cancillería argentina no solo presentó un reclamo ante Londres, sino que el mismo lunes 13 de julio entregó una nota de protesta formal al Gobierno de Chile.

La crisis diplomática generada por la incursión del patrullero británico HMS Medway sumó un capítulo decisivo que expone la complicidad regional con la potencia ocupante. Según reveló la prensa nacional a través de datos aportados por el diario Clarín y el portal especializado Infodefensa.com, la Cancillería argentina no solo presentó un reclamo ante Londres, sino que el mismo lunes 13 de julio entregó una nota de protesta formal al Gobierno de Chile.

En el documento diplomático, Buenos Aires calificó de “grave” la recalada del buque de la Royal Navy en el muelle Arturo Prat de Punta Arenas —ocurrida entre el 5 y el 9 de julio para tareas de reabastecimiento— y denunció la ruptura de los compromisos históricos asumidos por la región para no prestar asistencia a la flota de ocupación colonial.

 

El reclamo a La Moneda: El apartamiento de los compromisos regionales

El eje central de la queja elevada al gobierno trasandino apunta a la violada solidaridad latinoamericana respecto a la Cuestión Malvinas. En la nota entregada por el Palacio San Martín a las autoridades chilenas se enfatiza textualmente:

“El Gobierno argentino se ve obligado a remarcar la gravedad de esta situación, que implica el apartamiento del compromiso asumido por el Gobierno de Chile de no permitir el ingreso a puertos chilenos de buques apostados en el área en disputa”.

El HMS Medway (P-223), patrullero de la clase River Batch 2 desplegado de forma permanente por la corona en las Islas Malvinas desde enero de 2026, realizó así su primera visita oficial a la capital de la Región de Magallanes. Para la Argentina, permitir que una unidad militar cuya misión operativa es custodiar la usurpación del archipiélago haga escala logística en Punta Arenas vulnera los acuerdos del Mercosur y los consensos de la Unasur y la Celac que prohíben expresamente brindar apoyo a la maquinaria bélica británica en el Atlántico Sur.

 

Notificación "tardía e informal": La trampa de la diplomacia anglo-chilena

La información publicada ratifica plenamente el análisis que venimos sosteniendo desde Agenda Malvinas. Frente a las versiones del Foreign Office que pretendían instalar que se había avisado a Buenos Aires sobre el movimiento del buque, la documentación diplomática argentina aclara los términos de la falta: la notificación británica fue tardía e informal.

Buenos Aires denunció de manera categórica que el buque transitó por el Mar Territorial argentino antes de ingresar al Estrecho de Magallanes sin cumplir los protocolos bilaterales de posguerra. Al haber enviado un aviso fuera de término y por vías no oficiales, el Reino Unido violó el Tratado de Madrid II y sus actualizaciones de 1991 y 1993, las cuales exigen una notificación escrita formal con un mínimo de 48 horas de anticipación y el mutuo acuerdo para operar a menos de 15 millas de la costa continental.

 

Un escenario de aislamiento defensivo

 Esta doble protesta diplomática —presentada en simultáneo el 13 de julio tanto a la Embajada del Reino Unido como a la representación de Chile— termina de configurar el mapa real de los hechos:

1.    Gran Bretaña vulneró los tratados bilaterales de confianza militar al mover un buque de guerra por aguas bajo jurisdicción argentina sin previo aviso reglamentario, intentando luego ampararse en un "paso inocente" que no aplica.

2.    Chile quebró el compromiso diplomático regional al abrir los muelles de Punta Arenas y la capacidad industrial de ASMAR para aprovisionar a un patrullero inglés recién salido del territorio usurpado.

3.    El Gobierno argentino, aunque tardó catorce días en hacer públicas estas actuaciones para no interferir con la agenda política y la atención deportiva, quedó acorralado por la contundencia de los sensores del Área Naval Austral y la presión de la opinión pública, viéndose obligado a formalizar los reclamos ante ambos países.

 

La recalada del HMS Medway en Punta Arenas no fue un hecho aislado ni una simple escala técnica. Fue una operación coordinada que desnuda la vigencia de la alianza logística entre Santiago y Londres a espaldas de la Argentina. Mientras el Reino Unido desconoce los acuerdos de paz y Chile le presta sus puertos a la Royal Navy, la soberanía en el extremo austral exige algo más que notas de protesta enviadas con retraso: requiere un control efectivo sobre el mar, firmeza diplomática sin especulaciones y la denuncia clara de quienes asisten al usurpador en nuestra propia frontera sur.

Tags

Otras noticias de Nacionales

Te puede interesar

COMENTARIOS

Aún no hay comentarios

Inicia sesión o regístrate para comentar.