La lógica del remate inmobiliario del Estado Nacional desembarcó de lleno en el ejido urbano de la capital fueguina. Mediante la publicación en el Boletín Oficial del Decreto 764/2026, la administración de Javier Milei autorizó formalmente a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a avanzar en la enajenación y futura subasta de un predio de 38 hectáreas (382.594,79 m²) ubicado en un área neurálgica de la ciudad de Ushuaia.
La medida recae sobre un sector clave delimitado por las calles Yaganes, Héroes ARA San Juan, avenida Héroes de Malvinas y Horeb, a escasos metros del edificio de sesiones de la Legislatura provincial y de importantes dependencias públicas. El polígono, históricamente bajo custodia del Estado Nacional a través de la Armada Argentina, representa uno de los últimos grandes espacios verdes y reservas de suelo en el casco céntrico.
Decisiones unilaterales y a espaldas de los fueguinos
El decreto nacional vuelve a exhibir el centralismo porteño en su máxima expresión. La puesta en venta de estas 38 hectáreas se resolvió sin ningún tipo de articulación, consulta previa o consenso con la Municipalidad de Ushuaia ni con el Gobierno de la Provincia de Tierra del Fuego.
Lejos de considerar las urgencias del territorio, la Casa Rosada resolvió la enajenación dentro de un paquete general de subastas de tierras fiscales destinadas exclusivamente a la recaudación fiscal, ignorando la realidad de una ciudad que enfrenta graves limitaciones geográficas y estructurales para brindar servicios básicos y garantizar el acceso a la tierra a sus propios habitantes.
Pérdida de un pulmón verde y de oportunidades de desarrollo
En una ciudad encajonada entre la montaña y el canal Beagle, la disposición de este macizo urbano genera una alarma inmediata:
- Destrucción del patrimonio ambiental: Se trata de uno de los pocos pulmones verdes consolidados que quedaban para la preservación paisajística y la recreación comunitaria de los vecinos de Ushuaia.
- Emergencia habitacional y de servicios: En lugar de ser transferido al dominio local para la planificación de equipamiento comunitario, desarrollo de infraestructura urbana, salud, educación o programas de solución habitacional, el suelo pasa a ser tratado como un simple commodity financiero para la especulación inmobiliaria privada.
- Quiebre de la autonomía municipal: Las Cartas Orgánicas y las normativas locales de uso y ocupación del suelo son avasalladas por decretos del Ejecutivo Nacional que definen el destino del ejido urbano desde la Ciudad de Buenos Aires.
El territorio como caja chica
Esta enajenación de tierras en Ushuaia demuestra que la política de desguace patrimonial no distingue entre los yacimientos de uranio de la CNEA, los campos de la cordillera o el centro urbano de las ciudades patagónicas. Para el modelo económico oficial, no existen la soberanía, la preservación ambiental ni las necesidades de los pueblos: todo se reduce a un inventario liquidable al mejor postor.
La comunidad de Ushuaia y sus instituciones representativas tienen el desafío ineludible de frenar este atropello. Las 38 hectáreas deben ser preservadas para el uso público, la conservación y la planificación soberana de la ciudad, y no entregadas al negocio de unos pocos desarrolladores privados bajo el amparo de un decreto centralista.
Fuente:
- [1] Decreto PEN N° 764/2026, Boletín Oficial de la República Argentina, agosto de 2026.
- [2] Disposiciones de enajenación de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), agosto de 2026.