
La revista mexicana Foreign Affairs Latinoamérica ha encendido las alarmas sobre el futuro de Tierra del Fuego al publicar un análisis de la internacionalista Alide Flores Urich Sass. El artículo sostiene una tesis explosiva: la intervención federal del Puerto de Ushuaia no sería una medida solo por "desorden administrativo", sino una ficha estratégica entregada por Javier Milei a Donald Trump como pago para integrar la "Junta de Paz" (Peace Board) sin desembolsar los mil millones de dólares exigidos por el magnate presidente.
OBJETIVOS DE LA CREACIÓN DE LA JUNTA DE PAZ
La Junta de Paz fue concebida como una "nueva arquitectura de seguridad global" diseñada para operar fuera de las limitaciones burocráticas de las Naciones Unidas. Sus objetivos principales, según su carta fundacional y declaraciones oficiales, son: 1. Reconstrucción de Gaza: Dirigir y financiar la reconstrucción física y social de la Franja de Gaza tras el conflicto, bajo un modelo de gestión tecnocrática (el llamado "Plan de 20 puntos"). 2. Fuerza Internacional de Estabilización (ISF): Crear y desplegar una fuerza militar y policial internacional (compuesta inicialmente por 32,000 efectivos de países miembros) para garantizar el desarme y la seguridad en zonas de conflicto. 3. Gestión de Inversiones Globales: Funcionar como un fondo de inversión masivo para canalizar recursos hacia infraestructura estratégica, con el objetivo de transformar zonas de guerra en polos de desarrollo económico. 4. Alternativa al Multilateralismo Tradicional: Establecer un foro de toma de decisiones donde el Presidente (Donald Trump) posee poder de veto absoluto y membresía vitalicia, permitiendo una ejecución de políticas más rápida que en el Consejo de Seguridad de la ONU. 5.Contención Geopolítica: Servir como un bloque de aliados coordinados por Estados Unidos para limitar la influencia de potencias rivales en regiones estratégicas (como el Atlántico Sur y el Sudeste Asiático).
Según esta versión, al no contar con la liquidez financiera, el Ejecutivo Nacional habría ofrecido el control del puerto para fines militares y comerciales vinculados a la nueva arquitectura de seguridad de Trump. Es obliga necesariamente, a conectar los puntos de una trama donde la soberanía parece haber sido loteada en los pasillos de Davos.
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— Foreign Affairs Latinoamérica (@ForeignAffairsL) March 10, 2026
Las "Coincidencias" que alimentan la sospecha
Aunque el Gobierno Nacional se apresuró a aclarar ante los medios que Argentina no desembolsaría los mil millones de dólares en efectivo para ingresar a la “Junta de Paz”, nunca explicó bajo qué condiciones obtuvo la membresía permanente que el estatuto de Trump reserva solo para quienes aportan ese capital. Es aquí donde las piezas parecen encajar con precisión quirúrgica:
- El "Timing" de Davos: La intervención federal del puerto se oficializó el 21 de enero de 2026, exactamente un día antes en que Milei y Trump se reunieron en Suiza para firmar la carta fundacional del organismo. Esa ventana de 24 horas le dio al Presidente el control total del puerto de la capital fueguina justo antes de la negociación.
- El Pedido de Holsey y los Submarinos: Un antecedente clave refuerza esta entrega. En agosto de 2025, el anterior Jefe del Comando Sur de EE. UU., Almirante Alvin Holsey, solicitó formalmente que la Base Naval Integrada de Ushuaia no fuera solo un centro logístico, sino un punto de abastecimiento para la flota de submarinos estadounidense. Esta necesidad operativa requiere un control absoluto sobre el muelle y el espejo de agua de la bahía, algo que la intervención nacional perfectamente puede facilitar, al desplazar a las autoridades provinciales.
- La Base de Richardson: Ya en abril de 2024, el anuncio junto a la general Laura Richardson había marcado el inicio de este camino. Lo que entonces se vendió como cooperación binacional, hoy luce como la infraestructura logística necesaria para que la flota de EEUU. gestione el Atlántico Sur bajo el paraguas de la “Junta de Paz”.
- El Vacío Financiero: Con un Banco Central en situación crítica, Argentina integra hoy un "club de naciones ricas" que sí pagaron el canon. Ante la falta de billetes, el puerto de la "ciudad del fin del mundo" aparece como la única garantía real de pago reportada por la prensa internacional.
PAÍSES INTEGRANTES DE LA “JUNTA DE PAZ”
A la fecha, la Junta de Paz cuenta con 26 estados fundadores que ratificaron su compromiso durante el Foro Económico Mundial en Davos el 22 de enero de 2026. La lista incluye una fuerte presencia de naciones de Medio Oriente, Asia Central y algunos aliados estratégicos en América Latina y Europa.
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Región |
Países Miembros |
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América |
Estados Unidos (Presidencia), Argentina, Paraguay, El Salvador. |
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Medio Oriente y África |
Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Egipto, Jordania, Marruecos, Baréin, Kuwait, Turquía. |
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Asia y Oceanía |
Indonesia, Vietnam, Pakistán, Kazajistán, Uzbekistán, Mongolia, Armenia, Azerbaiyán, Camboya. |
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Europa |
Hungría, Bulgaria, Albania, Bielorrusia, Kosovo. |
La Responsabilidad del "Facilitador" Melella
Mientras la soberanía se negocia en el exterior, el panorama interno es desolador. El gobierno de Gustavo Melella ha demostrado ser el facilitador necesario de este desapoderamiento:
- Al desviar o intentar desviar los superávits portuarios para financiar baches de la OSEF, el Gobernador le entregó a la Nación el argumento de "desvío de recursos" que gatilló la intervención.
- La defensa judicial de la provincia ha sido, hasta ahora, un "papelón" técnico, con abogados sin matrícula federal y un Fiscal de Estado que se excusa de defender la gestión por discrepancias profundas con el mandatario.
El Puerto en el Limbo
Ushuaia es hoy una ficha en un tablero de póker internacional donde Tierra del Fuego no tiene silla. El activo estratégico más importante de la provincia marítima y bicontinental está siendo loteado bajo el pretexto de una "inspección técnica", mientras la verdadera negociación ocurre en Washington y Davos.
El silencio del Gobierno Nacional sobre las condiciones financieras de su ingreso a la Junta de Paz es ensordecedor. Si no se demuestra documentalmente cómo se garantizó esa membresía, la tesis de la entrega del puerto dejará de ser una sospecha para convertirse en una realidad amarga.