El Poder Ejecutivo Nacional inició una campaña de "limpieza cartográfica" que atenta contra la Constitución Nacional y la Ley 26.651 de Mapa Bicontinental. Tras el uso del término colonial "Falkland" en un reporte del Ministerio de Economía, el presidente Javier Milei elevó la apuesta al viralizar un mapa económico falso donde la provincia de Tucumán y el archipiélago austral fueron directamente omitidos.

La imagen, compartida por el mandatario y sus principales asesores económicos —como Felipe Núñez y Martín Vauthier—, pretendía mostrar un supuesto crecimiento económico nacional por provincias; para atacar la gestión bonaerense. Sin embargo, la pieza —presuntamente generada con Inteligencia Artificial sin control alguno— presentaba errores aberrantes: la desaparición de Tucumán y la ausencia total de las Islas Malvinas.
La gravedad del hecho se duplicó cuando la Universidad Austral (IAE Business School) emitió un comunicado urgente aclarando que el informe era apócrifo y que la institución jamás elaboró semejante cartografía.
El mapa publicado por el asesor Felipe Núñez y replicado por el Presidente Milei llevaba el sello y la leyenda: "Fuente: IAE - Informe Económico Mensual marzo 2026"; dando a entender que la información provenía del IAE Business School, la Escuela de Dirección y Negocios de la Universidad Austral.

La Universidad tuvo que aclarar que ese informe no existía en sus registros y que ellos jamás habían producido esos datos ni esa cartografía. Por lo que quedó demostrado que no solo se falsearon datos económicos para la propaganda oficial, sino que se utilizó una institución académica como escudo para difundir un mapa que mutila el territorio nacional.
Una política de Estado pro-británica
Lo que el oficialismo intenta minimizar como un "error de redes sociales" es, en realidad, coherente con el ADN geopolítico de la gestión libertaria. Para un Presidente que se autopercibe admirador de Margaret Thatcher y que ha defendido la "autodeterminación" de la colonia implantada a las que él llama isleños (un concepto que el derecho internacional rechaza para poblaciones implantadas); que las Malvinas no figuren en su mapa no es un descuido: es un mensaje.
Esta conducta se suma a la reciente publicación del Monitoreo Nacional de Cultivos, dependiente de la cartera de Luis “Toto” Caputo, donde se reemplazó la toponimia argentina por la británica.
Borrar a Tucumán del mapa es una falta de respeto federal; borrar a las Malvinas es una violación al mandato constitucional que obliga a todo funcionario público a defender la recuperación del ejercicio de la soberanía.
Dato: La Ley 26.651 establece que la omisión de las Islas Malvinas en la cartografía oficial o el uso de toponimia extranjera es pasible de sanciones, ya que el mapa bicontinental es el único diseño legal de la República Argentina.