Las pizarras bursátiles confirmaron este lunes 7 de septiembre el impacto directo de la ofensiva argentina contra la explotación ilegal de hidrocarburos en Malvinas. En la apertura de la semana, las acciones de la británica Rockhopper Exploration retrocedieron un -2,49% (situándose en 0,8210 euros), mientras que su socia y operadora, la israelí Navitas Petroleum, profundizó su baja con un -2,07% al cierre en Tel Aviv.
Con estos registros, la curva acumulada en los últimos siete días —desde el 1 de septiembre a la fecha— expone un severo retroceso patrimonial: Rockhopper acumula una pérdida neta del -9,08%, mientras que Navitas cede un -4,27% en el mismo período.

La tendencia bajista demuestra que el intento de Rockhopper de llevar calma a los mercados mediante un comunicado emitido el viernes resultó estéril. Los inversores reaccionaron con desconfianza ante la confluencia de medidas: la acción preventiva por daño ambiental colectivo iniciada por el CECIM La Plata y la Asociación de Abogados Ambientalistas en el Juzgado Federal de Río Grande, las 45 notificaciones punitivas giradas por Cancillería bajo la Ley 26.659 y el portazo de los gigantes SLB, Baker Hughes y Halliburton, que renunciaron a operar en Malvinas para resguardar sus negocios en Vaca Muerta. El mercado ya incorpora el riesgo de parálisis y el sobrecosto de un proyecto en jaque.