— La batalla procesal entre la República Argentina y el Reino Unido por la explotación hidrocarburífera clandestina en la Cuenca Malvinas Norte ingresó en su cuenta regresiva con movimientos de alto impacto en los tribunales internacionales.
Mediante el comunicado oficial ITLOS/Press 403 emitido desde su sede en Hamburgo, el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) confirmó que Gran Bretaña designó al jurista británico Vaughan Lowe como juez ad hoc para intervenir en el «Caso relativo a la explotación de hidrocarburos en el océano Atlántico Sudoccidental (Argentina c. Reino Unido), Medidas Provisionales».

El catedrático emérito de la Universidad de Oxford prestará la declaración solemne exigida por el artículo 9 del Reglamento del Tribunal el próximo lunes 9 de noviembre a las 10:00 (hora local) en audiencia pública. Apenas veinticuatro horas después, el martes 10 y miércoles 11 de noviembre, comenzarán los alegatos orales donde la Cancillería argentina —a través del agente Mario Oyarzábal— buscará que el cuerpo de magistrados dicte una orden cautelar de no innovar para suspender de forma inmediata todas las obras del consorcio que integran la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
El mecanismo del juez ad hoc y el contrapeso argentino
La incorporación de Lowe responde a las garantías de equilibrio contempladas en el Estatuto del Tribunal del Mar: cuando un Estado litigante no cuenta con un magistrado permanente de su nacionalidad en la composición de la corte, la normativa de la CONVEMAR lo faculta a nominar a un juez ad hoc para intervenir exclusivamente en el expediente.
En este marco, el jurista británico compartirá deliberaciones y votación con los miembros titulares del tribunal, entre quienes se encuentra la jurista argentina Frida Armas Pfirter —destacada especialista en derecho público internacional y excoordinadora general de la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA)—, quien integra el tribunal permanente desde junio de 2023 tras ser electa por la Asamblea de Estados Parte.
Quién es Vaughan Lowe: una figura central del litigio internacional
La elección de Lowe no es casual. Ocupante de la prestigiosa cátedra Chichele de Derecho Internacional Público en Oxford, reúne más de 25 años de experiencia en los litigios marítimos y territoriales más sensibles del planeta:
- La demanda contra Israel por genocidio: Desde finales de 2023, Lowe integra el equipo jurídico que encabeza la acusación de Sudáfrica contra el Estado de Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por violaciones a la Convención contra el Genocidio en la Franja de Gaza.
- El fallo marítimo Perú-Chile: Actuó como abogado defensor del Estado peruano en el histórico litigio ante la CIJ que culminó en enero de 2014 con la reformulación del límite marítimo bilateral en el Océano Pacífico.
- Litigios frente a potencias: Representó a Irán en su demanda victoriosa contra los Estados Unidos por la violación del Tratado de Amistad de 1955, cerrado con sentencia definitiva favorable a Teherán en marzo de 2023.
- Juez frente a Moscú en el Mar Negro: Su intervención más reciente en el ámbito del derecho del mar data de abril de 2026, cuando integró como juez designado por Ucrania el tribunal arbitral que condenó a la Federación Rusa por vulnerar la CONVEMAR en el Mar Negro, el Mar de Azov y el Estrecho de Kerch.
La estrategia británica ante el riesgo inminente
La designación de un especialista de la talla de Lowe revela la preocupación del gobierno británico ante la solidez de la demanda interpuesta por la Argentina el pasado 13 de octubre. Pese a que el discurso político de Downing Street y del gobierno colonial de las islas insiste en catalogar la explotación de hidrocarburos como un asunto puramente “comercial” y amparado en la legislación local, en los tribunales de Hamburgo el Reino Unido sabe que no corre con ventaja jurídica.
El expediente argentino fundamentó el daño ambiental irreparable y la alteración física permanente del lecho marino que provocaría el tendido de 23 pozos submarinos y el anclaje de la plataforma flotante (FPSO) a partir de inicios de 2027. Aportó además las propias modelizaciones técnicas británicas que certifican que un descontrol de pozo causará un derrame con impacto directo en aguas soberanas continentales en un lapso de 14 a 30 días.
Apenas seis días separan la jura solemne de Lowe de la apertura de los micrófonos en la sala principal de audiencias del TIDM. Con la confirmación de las partes y la integración completa del estrado, el Reino Unido se alista para enfrentar lo que evitó durante décadas: sentarse a responder ante la máxima corte del mar por el saqueo unilateral de los recursos energéticos que pertenecen a la plataforma continental argentina.