
En un episodio que sacudió los pasillos de la Asamblea Nacional francesa, el embajador argentino en París, Ian Sielecki, se vio obligado a interrumpir una audiencia oficial al descubrir que, a sus espaldas, un mapa cartográfico presentaba a las Islas Malvinas como territorio bajo dominio del Reino Unido. El hecho, que terminó con el archipiélago tapado por una nota adhesiva amarilla para permitir el inicio de la sesión, reabre el debate sobre la defensa de la soberanía en los foros internacionales y las contradicciones discursivas del actual Gobierno nacional.
Un mapa de la agresión colonial
Sielecki, quien debía exponer sobre la relación bilateral entre Argentina y Francia, detectó que el mapa de la Comisión de Asuntos Exteriores incluía las siglas "R-U" (Reino Unido) junto al nombre de nuestras islas. Con una firmeza que no tardó en viralizarse, el diplomático comparó la situación con el conflicto bélico en el este europeo: “Es como si se le pidiera al embajador de Ucrania que viniera a hablar frente a un mapa que mostrara los territorios ocupados por Rusia como parte legítima de Rusia”.
SON ARGENTINAS. Lo defendemos siempre y en todos lados.
— Ian Sielecki (@IanArgentinoS) January 22, 2026
Al mandarme a Francia, @JMilei me dio un mandato claro: potenciar la relación bilateral y defender nuestros intereses. Cualquier argentino de bien hubiese hecho lo mismo. https://t.co/P3ynkCLfYU
Ante la resistencia inicial de las autoridades francesas, que intentaron minimizar el agravio argumentando que el mapa era antiguo y que el término "Malvinas" figuraba entre paréntesis, Sielecki fue tajante: como representante del Estado, no podía convalidar una flagrante violación al Derecho Internacional y un atentado a la dignidad de la Nación Argentina.
Entre el gesto diplomático y el "deseo" presidencial
Si bien la actitud de Sielecki fue celebrada transversalmente en el arco político local —incluyendo elogios de sectores opositores que destacaron su "gesto patriótico"—, el hecho ocurre en un contexto de profunda tensión interna respecto a la política de Estado sobre el Atlántico Sur.

La firmeza del embajador en París choca de frente con las recientes declaraciones del presidente Javier Milei al diario británico The Telegraph. En dicha entrevista, el mandatario volvió a mencionar la necesidad de respetar "los deseos" de la población implantada en las islas, una terminología que la diplomacia histórica argentina ha rechazado sistemáticamente por ser el eje del argumento británico para sostener el principio de libre determinación, inaplicable en este caso de colonialismo de explotación.
La Justicia y la denuncia del CECIM
Este doble estándar en la política exterior —donde un embajador exige tapar un mapa mientras el Ejecutivo dinamita el reclamo argentino ante la prensa londinense— ya tiene consecuencias judiciales. El Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata ha formalizado una denuncia penal contra el presidente Milei.
Desde el CECIM sostienen que las expresiones del mandatario configuran incumplimiento de los deberes de funcionario público y una violación a la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, que ratifica la soberanía legítima e imprescriptible sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
El "parche" amarillo sobre el mapa francés, es una victoria simbólica necesaria, pero insuficiente si desde la cúspide del poder político se envían mensajes de claudicación.