La ilegítima “Asamblea Legislativa” que ejerce funciones en nuestras islas Malvinas, definió esta semana el valor del llamado “salario digno” para 2021, situándolo en USD 399 por 40 horas de trabajos semanales. El concepto de un estimativo salario digno fue introducido en Malvinas en 2015, y es el valor del ingreso que un ciudadano debería ganar para tener un nivel de vida “socialmente aceptable” en las islas. Se trata de un indicador informal y no un nivel de pago mínimo legalmente imponible, que en ese caso sería el salario básico oficial.
Uno de los habitantes que ejerce como “legislador” comentó que la apreciación entiende que “un nivel de vida mínimo de hoy incluye más que sólo alimentos, vestimentas y un techo. Se trata de lo que se necesita de forma de tener oportunidades y opciones necesarias para participar en la sociedad”.
Expresado en libras esterlinas, la moneda del país usurpador, una persona por año si fuera remunerado con un salario digno y trabajara 40 horas a la semana, a £7.13 (USD 9.95) la hora, ascendería a £285.20 (USD 399) por semana. Al año, considerando 52 semanas laborables, su ingreso debería ser de £14,830.40. Algo más de USD 20.700, equivalente a los 3.2 millones de pesos. En tanto, el salario básico actual oficial es en las islas de £163 (USD 227) por semana, un total anual de £8,476 (USD 11.866) al año. En Malvinas existen, además, un bono anual de Navidad y una compensación especial de invierno.
A su vez, los ocupantes tienen implementado un Fondo de Retiros de Pensiones (RPF) mediante el cual manejan aportes para, justamente, la jubilación de residentes o ex residentes. Cada cinco años se recalculan y actualizan los montos que nutren ese Fondo. Pese a estas cifras, muy cercanas a los promedios salariales de Europa y bastante alejadas de los de Sudamérica, en Malvinas los usurpadores experimentan serios problemas por la carencia de mano de obra, especializada y no especializada, que les permita desarrollar los proyectos de crecimiento que permanentemente elaboran y anuncian.
FUENTE: Mercopress