La secuencia del desguace del Plan Nuclear Argentino opera con precisión quirúrgica. En continuidad con la investigación sobre el expediente secreto de la CNEA (EX-2026-44525894), una nueva publicación realizada por el periodista Sebastián Premici en El Destape revela que el gobierno de Javier Milei no solo ofrece las 38.740 toneladas de uranio del subsuelo, sino que está transfiriendo de forma gratuita a corporaciones norteamericanas el know-how y los secretos tecnológicos protegidos y patentados por el Estado nacional durante décadas.
El éxodo planificado: Matar el proyecto CAREM
La enajenación de los activos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) avanza bajo una feroz asfixia presupuestaria. Según datos del INDEC y el Instituto Argentina Grande (IAG), el presupuesto del organismo sufrió un recorte real del 42% entre 2023 y 2025, lo que provocó la parálisis del reactor CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares) y la salida de 571 científicos y técnicos altamente calificados.
Adriana Serquis, diputada nacional y ex titular de la CNEA, denunció a El Destape que el 40% del personal abocado al CAREM ya renunció o fue desplazado (61 de ellos despedidos bajo la custodia de la Gendarmería Nacional). Este éxodo de cerebros fue captado de inmediato por Meitner Energy —integrada en un 60% por el Grupo Ansari—. Con esta migración forzada de profesionales, marchó también un saber técnico invaluable que pertenece al patrimonio inmaterial del Estado argentino.
IMPSA y la entrega de secretos confidenciales para la IA de Washington
La gravedad de la entrega de secretos fue advertida internamente el pasado 6 de marzo por María Magdalena Villaverde, gerenta del área CAREM. En una nota interna, Villaverde recordó que la Resolución N° 236/2009 define como ESTRICTAMENTE CONFIDENCIAL toda la información de diseño, construcción y mantenimiento del Proyecto CAREM25.
Sin embargo, el apuro oficial por complacer a Washington vulneró este blindaje legal. Durante la Argentina Week, la empresa IMPSA —recientemente adquirida por la norteamericana ARC Energy— cerró un acuerdo para exportar componentes nucleares a los Estados Unidos destinados a los pequeños reactores SMR que alimentan los data centers de Inteligencia Artificial. Para concretar este multimillonario negocio privado, IMPSA utilizará como "carta de presentación" y base operativa la vasija de presión diseñada y desarrollada con fondos públicos para el proyecto CAREM. En términos llanos: Milei le regala a Estados Unidos los secretos nucleares argentinos para que sus corporaciones tecnológicas hagan negocios.
El "Proyecto Bóveda" y los nuevos nombres del saqueo del uranio
La inspección realizada entre el 4 y 6 de mayo por la delegación del Departamento de Estado de la administración Trump (encabezada por Sarah Dickerson, Andrew Lyman y Oleg Bukarin, entre otros) a los centros atómicos de Constituyente, Ezeiza y Bariloche, activó de inmediato el "Acceso Preliminar a Iniciativas Privadas".
El objetivo final de esta auditoría norteamericana es el Reactor de investigación AR-10 y las reservas de uranio en los yacimientos de Sierra Pintada (Mendoza), Cerro Solo (Chubut), Don Otto (Salta) y Laguna Colorada (Chubut), esenciales para el denominado "Proyecto Bóveda" de los EE. UU. en el marco de la Pax Silica.

A las firmas conocidas como UrAmerica Ltd y Blue Sky Corp, El Destape reveló la aparición bajo el radar de Fisherton Mining S.A. (creada a mediados de 2025 por Damián Barreto y Víctor Morera). Esta firma figura llamativamente dentro del expediente 2025-100609145, caratulado como Informe Nuclear Reservado. Barreto posee lazos directos con el Grupo Pérez Companc (interesado en la privatización de Nucleoeléctrica Argentina S.A. a través de Conuar), IRSA de Eduardo Elsztain y el grupo Genneia de los banqueros Brito y Carballo.
Tierras raras: La última frontera del RIGI
El rompecabezas colonial se cierra con el litio, el cobre y, fundamentalmente, las tierras raras (neodimio, praseodimio y lantano), insumos críticos indispensables para imanes de alta potencia, motores eléctricos y tecnología militar avanzada donde Estados Unidos corre de atrás frente al monopolio global de China.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) ya identificó un potencial de 190.395 toneladas de recursos de tierras raras en el país, con yacimientos confirmados en San Juan (Valle Fértil), Salta, Jujuy, San Luis, Santiago del Estero y Córdoba. Para garantizar que estas riquezas estratégicas salgan del país sin dejar un solo gramo de valor agregado ni regalías dignas, la diputada Silvana Giudici ya presentó un proyecto de ley para incorporar de forma expresa a las tierras raras dentro de los beneficios impositivos y aduaneros del RIGI.
La Doctrina Monroe en el siglo XXI
El vaciamiento científico de la CNEA no es ineficiencia; es una política de Estado de desmantelamiento soberano. Al regalar el know-how del CAREM, habilitar el remate de las reservas de uranio y allanar el camino de las tierras raras para la infraestructura digital norteamericana, la administración Milei consolida la vigencia de la Doctrina Monroe más agresiva. Argentina entrega sus secretos científicos y su geografía minera para financiar la transición tecnológica del imperio, mientras sus propios marinos son subordinados al Comando Sur y su territorio es extranjerizado en el Senado. El tablero está expuesto y las firmas del remate ya tienen nombre y apellido.