La reciente incorporación de drones FPV (First Person View) de tipo "kamikaze" por parte del 4° Batallón del Regimiento Paracaidista británico en las Islas Malvinas marca un punto de inflexión. Ya no hablamos solo de la presencia disuasoria de buques destructores o aviones Typhoon; hablamos de la integración de tecnología de bajo costo y alta letalidad potenciada por lecciones aprendidas en el frente europeo.
La "Guerra Desechable"
A diferencia de los misiles convencionales, estos “drones kamikazes” son dispositivos extremadamente baratos en comparación con las defensas antiaéreas tradicionales y muy fáciles de armar. Permiten atacar objetivos específicos (blindados, radares o infantería) con una precisión quirúrgica, operados mediante inteligencia artificial o control remoto en tiempo real, y por su pequeño tamaño y vuelo a baja altura, los hace prácticamente invisibles para los radares convencionales de larga distancia.
El Centro Logístico de la OTAN en el Atlántico Sur
La base de Mount Pleasant (Monte Agradable) se consolida no solo como un enclave usurpador, sino como una base de avanzada de la OTAN en el hemisferio sur. El uso de tácticas probadas por la misma Alianza Atlántica en la en el conflicto ruso-ucraniano ahora en suelo malvinero; demuestra que el Reino Unido y sus socios, consideran al Atlántico Sur como un escenario activo de experimentación y desarrollo militar.
La Necesidad una hipótesis de conflicto con Gran Bretaña
Ante la usurpación de más de 1.620.000 km² de territorio insular y marítimo, este gobierno y cualquier otro gobierno, no pueden permanecer indiferentes a la modernización del arsenal británico dentro del territorio nacional.
Esta nueva realidad exige una Hipótesis de Conflicto Actualizada; con un planeamiento estratégico que debe integrar la guerra de drones y la defensa electrónica (jamming) como prioridades. Desarrollo Tecnológico Nacional, fomentando la industria de defensa propia para contrarrestar tecnologías de IA y vigilancia remota. Y de manera inmediata efectuar una urgente denuncia internacional, exponiendo la militarización creciente y la introducción de nuevas doctrinas de ataque en una zona que, según tratados internacionales, debería ser únicamente, una "Zona de Paz y Cooperación".