Bajo el eufemismo de una "vuelta a la normalidad", la industria pesquera de Vigo ha comenzado a celebrar los resultados de la primera temporada de pesca 2026 del calamar en Malvinas con licencia ilegal británica.
Según datos adelantados por medios gallegos, las capturas de esta especie en las aguas argentinas usurpadas, ya son superiores a las 38.000 toneladas registradas en el mismo periodo de 2025. Este incremento no es producto del azar, sino de la implacable presión extractiva de 16 buques factoría que operan violando a sabiendas la legislación argentina.
La "Normalidad" de la Expoliación
El sector pesquero español, socio estratégico del Reino Unido, constata con alivio que el recurso se localiza en las "zonas habituales y con abundancia". Lo que para ellos es un éxito comercial, para la República Argentina es la confirmación de un robo sistemático.
Al promediar abril de 2026, la flota ya ha perforado el techo de las capturas de la temporada pasada. Razón suficiente para que los armadores destaquen que las migraciones de calamar desde las aguas de la Zona Económica Exclusiva adyacentes al sector continental, hacia el sector insular de Malvinas; se producen "con normalidad". Lo que les permite una captura más eficiente y letal.
Tras el colapso que casi detiene la actividad en 2025, el respiro biológico parece haberle dado al enclave colonial un nuevo margen para seguir financiando su ocupación, mientras se preparan para extraer el petróleo del yacimiento Sea Lion.
El cinismo de la "Gestión Científica"
Resulta indignante que las fuentes del sector pesquero en Vigo califiquen como "un acierto" el ajuste del esfuerzo pesquero de los usurpadores de años anteriores, dado que no fue una decisión ética ni conservacionista; sino la reacción desesperada de quien se queda sin nada que robar.
Hoy, con el caladero ligeramente recuperado, la flota de sociedades mixtas vuelve a la carga con la misma voracidad, amparada por un "comité científico" colonial que solo busca garantizar la renta colonial.
El oxígeno del enclave
Este aumento en las capturas tiene una lectura política directa que los argentinos debemos conocer al detalle:
1. Fortalecimiento Financiero: Más calamar significa más ingresos por licencias para la administración colonial. Cada tonelada que llega a Vigo es dinero que sostiene la infraestructura británica en el Atlántico Sur.
2. Consolidación del Eje Vigo-Londres: El éxito de esta campaña refuerza la alianza entre los capitales gallegos y el gobierno británico, alejando cualquier posibilidad de que estas empresas respeten la Ley de Pesca argentina.
3. Desafío a la Soberanía: La "normalidad" que ellos pregonan es nuestra mayor afrenta. Mientras el mundo observa el éxito de los 16 arrastreros con bandera de las "Falklands", la Argentina debe endurecer las sanciones contra estas empresas que hoy se jactan de sus bodegas llenas.
La temporada de verano 2026 marca el fin de la "incertidumbre" para los saqueadores, pero el inicio de un nuevo ciclo de alerta para la defensa de nuestros recursos. Toda vez que esta abundancia, no es un regalo de la naturaleza, sino el patrimonio de 47 millones de argentinos que está siendo arrebatado por una potencia usurpadora con la complicidad necesaria de la flota española.
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