La compañía petrolera británica Rockhopper Exploration, conocida por estar a la vanguardia de la exploración ilegal de hidrocarburos en el área de las Islas Malvinas, publicó un informe centrado en la liquidación de sus activos en Italia. Este movimiento tiene como objetivo principal liberar recursos financieros y operativos para concentrarse en su proyecto más importante: la explotación del yacimiento Sea Lion/León Marino ubicado a 218 kilómetros al norte del archipiélago, junto a la israelí Navitas Petroleum.
El comunicado, divulgado por la petrolera durante la mañana de este viernes 29 de agosto de 2025; detalla dos puntos clave: la recepción de un pago de seguro y la venta de sus activos en Italia.
En ese sentido, informó que recibió 31 millones de euros de una póliza de seguro. Este dinero está relacionado con un caso de arbitraje que la compañía mantiene contra la República de Italia por la anulación de una licencia de perforación en el yacimiento Ombrina Mare. El seguro protege a la empresa en caso de que pierda el arbitraje, asegurando una compensación financiera. Además, Rockhopper afirmó que presentará una nueva solicitud de arbitraje para continuar con el reclamo, pero los costos de este proceso serán cubiertos por un socio financiero, lo que reduce el riesgo para la empresa.
También confirmó que avanza en la venta de sus operaciones en Italia a la compañía Zodiac Energy Limited. Esta transacción implica que Rockhopper se deshará de sus licencias y responsabilidades en el país por un precio simbólico de 1 libra esterlina, aunque Zodiac asumirá deudas por hasta 4.5 millones de euros. A cambio de esta venta, Rockhopper mantendrá un "pago por resultados" (conocido como Earn Out), lo que significa que si Zodiac logra explotar o vender dos de las licencias italianas (AC19 y Serra San Bernado), Rockhopper recibirá un porcentaje de las ganancias, ya sea un 10% de los ingresos o un 25% si Zodiac las revende.
La importancia del saneamiento financiero para reforzar Sea Lion
El director ejecutivo de Rockhopper, Samuel Moody, explicó que estas acciones buscan ofrecer "mayor claridad estratégica y comercial" a la empresa. En términos sencillos, el objetivo es deshacerse de los costos y riesgos asociados con los proyectos en Italia, para poder canalizar todos sus recursos y atención en el desarrollo de Sea Lion.
Este proyecto en Malvinas concentra el mayor interés de la compañía y, a través de estos movimientos, Rockhopper busca sanear sus finanzas y reducir el consumo de efectivo anual para enfocarlo en la explotación petrolera en las aguas cercanas a las islas.
Según se desprende del comunicado de la empresa, la aprobación final de la venta de los activos italianos aún depende del Gobierno de las Islas Malvinas, lo que subraya la importancia estratégica del proyecto Sea Lion para Rockhopper y los propios kelpers. Y por otro lado -a la inversa-; el perjuicio para la Argentina va en aumento, en la medida que ni la gestión de Mauricio Macri, ni la de Alberto Fernández y ahora de Javier Milei, como tampoco en los seis años de gobierno de Gustavo Melella en Tierra del Fuego; se ocuparon de reactivar la iniciativa judicial que puso en marcha Cristina Fernández de Kirchner en 2015, cuando denunció el ilegal proceso de licitación para la exploración y explotación en el archipiélago, dando pie a la Causa 5183/15 que se abrió en el Juzgado Federal de Tierra del Fuego.
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