Un reciente artículo del diario The Telegraph revela la obscena riqueza de la colonia implantada, que ostenta un PBI superior al de Suiza gracias al robo de recursos argentinos. Mientras ocultan su opulencia para seguir recibiendo subsidios militares del Reino Unido, se preparan para un festín petrolero que profundizará su estatus de enclave en el Atlántico Sur.
La máscara del "pobre isleño dedicado a la lana" se ha caído definitivamente, y ha sido la propia prensa londinense la encargada de quitarla. En una crónica que oscila entre el asombro y la confesión, el periodista Daniel Hardaker describe cómo la ocupación británica ha transformado a las Islas Malvinas, en uno de los puntos más ricos del planeta, a expensas de la soberanía argentina y el silencio de nuestra diplomacia.
Riquezas de élite árabes
El dato es irrefutable: el PBI per cápita de la colonia supera las 85.000 libras esterlinas (más de u$s 115.000). Esto les permite lujos que incluso en Londres son escasos: educación universitaria gratuita y total en el Reino Unido para sus jóvenes, sueldos públicos de seis cifras y una red de bienestar social, sin deuda alguna.
Sin embargo, el artículo revela un pacto de hipocresía: los colonos mantienen una "estética humilde" para no irritar al Parlamento británico. El motivo es simple: Gran Bretaña desembolsa 70 millones de libras anuales para mantener la fortaleza militar construida en Monte Agradable. Los súbditos, los "Kelpers"; no aportan un solo penique a su propia defensa; son los contribuyentes británicos quienes deben pagar el blindaje militar, mientras ellos facturan millones vendiendo licencias de pesca en aguas argentinas del Atlántico Sur.
La estructura de castas en Malvinas
El Telegraph no duda en comparar el modelo social de las islas con el de los estados del Golfo Pérsico. Se ha configurado una aristocracia colonial de origen británico que ocupa los cargos jerárquicos y la administración del botín de guerra (pesca, turismo, petróleo y minería), mientras que la mano de obra para los servicios es importada de Santa Elena o Chile.
Este "Dubái del Atlántico" no es más que un sistema rentista, basado en la usurpación del territorio insular y de la plataforma continental argentina.
Petróleo. La autonomía económica total de la colonia
Con la explotación del yacimiento Sea Lion en el horizonte de 2028, la colonia espera recaudar -en una primera etapa- 3.000 millones de libras adicionales, para constituir un “fondo soberano”. El autor del artículo publicado este 7 de abril, es tajante: "Londres no recibirá nada". Los colonos se preparan para una autonomía financiera total basada en el crudo argentino, mientras la metrópoli pone las armas y los soldados.
Esta "abundancia de riqueza" de la que por estos días habla la prensa británica, es en realidad, el inventario del saqueo a la República Argentina. Mientras los colonos discuten cómo invertir sus excedentes millonarios, los sucesivos gobiernos argentinos desde 1976 a la fecha, han permitido que el enclave pase de ser, una estación remota a convertirse en una potencia extractivista ilegal.
La nota del Telegraph debería servir como una bofetada que despierte la conciencia nacional: no estamos ante una población que busca la autodeterminación, sino ante una élite económica implantada que vive en el lujo absoluto, gracias a la custodia militar de un territorio robado.
© Agenda Malvinas. Defender lo nuestro es la prioridad.