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Si la intervención del puerto de Ushuaia persiste no habrá próxima temporada de cruceros

“Si no hay paz para los trabajadores y sus familias, tampoco habrá paz para la intervención. Y el Puerto de Ushuaia, tal como lo conocemos, dejará de ser una garantía de funcionamiento”; advirtieron los trabajadores portuarios.

26 de mayo de 2026 15:33

Los portuarios advirtieron que si la intervención nacional de Javier Milei persiste, no permitirán que se desarrolle la temporada de cruceros 2026/2027.

Mientras la cúpula política de Tierra del Fuego pasó de las quejas a un silencio que determina el grado de complicidad; los trabajadores de la Dirección Provincial de Puerto (DPP) de Ushuaia han decidido romper el letargo. A través de una Carta Abierta dirigida a toda la comunidad fueguina, en especial hacia las agencias marítimas y el sector turístico; los portuarios lanzaron un ultimátum definitivo: si la intervención nacional de Javier Milei persiste, no permitirán que se desarrolle la temporada de cruceros 2026/2027.

El documento gremial y humano de los trabajadores, no solo le pone nombre y apellido al saqueo del muelle, sino que expone la mayor de las paradojas: el personal de planta defiende la soberanía del patrimonio fueguino con más dignidad que el propio Gobernador Gustavo Melella y el presidente del organismo, Roberto Murcia.

El Ultimátum: "Si no hay paz para las familias, no habrá paz para la intervención"

Los trabajadores portuarios recordaron que, a pesar de encontrarse en una situación de incertidumbre absoluta, con un alto sentido de la responsabilidad; garantizaron el normal desarrollo de la temporada 2025/2026 para no destruir una de las principales actividades económicas de Ushuaia. Sin embargo, por el tenor de la carta; la tregua terminó.

Conscientes que el silencio del Gobierno y de la Legislatura provincial opera como un consentimiento implícito, los trabajadores advirtieron que las garantías operativas para el periodo 2026/2027 ya no existen. La frase de cierre de la está dirigido directamente al sector turístico: “Si no hay paz para los trabajadores y sus familias, tampoco habrá paz para la intervención. Y el Puerto de Ushuaia, tal como lo conocemos, dejará de ser una garantía de funcionamiento”.

La "Casta" Portuaria y el Senador Coto

La Carta Abierta de los trabajadores desnuda el anonimato político y burocrático de la intervención de la ANPyN. Denuncian abiertamente que detrás del zarpazo al puerto se encuentra el senador fueguino Agustín Coto (La Libertad Avanza), a partir de la designación de Fernando Ariel Polizzi dentro de la estructura interventora.

Asimismo, le ponen nombre propio a los ejecutores del vaciamiento, señalando a la "vieja casta mafiosa de la Administración General de Puertos (AGP)" integrada por figuras como Cristian Riguiero ("El Monje Negro"), Carlos Sposaro, Diego Salom y el sindicalista Leonardo Salom; actores cuyos antecedentes dentro del sistema portuario nacional son públicamente cuestionados. Mientras ellos operan el muelle, los fondos genuinos de Tierra del Fuego son desviados a una cuenta del Banco Nación, poniendo en riesgo el pago de los salarios de más de 140 familias fueguinas.

La desaparición de las razones de la Intervención

La decisión de la legislatura de derogar el párrafo 3° del Artículo 12 de la Ley 1596 (la normativa con la que Melella pretendía manotear el superávit del puerto para financiar la OSEF), desarticula el motivo de la intervención. Al caerse esa ley que nunca llegó a aplicarse, la presencia del organismo nacional se queda sin el argumento legal que tenía para justificar el desembarco: el supuesto desvío de fondos. Y aunque la excusa jurídica de Milei está muerta desde hace 20 días, la intervención sigue en pie.

La Carta Abierta de los trabajadores de la DPP, es la contracara a las mentiras que desnudó el Fiscal de Estado sobre las irresponsabilidades cometidas por el presidente del organismo que precedieron a la intervención; frente a los bloques parlamentarios y al silencio de los despachos de Casa de Gobierno. Mientras los representantes del pueblo asisten mudos al espectáculo de ver cómo la recaudación fueguina se escapa hacia Buenos Aires, los trabajadores de planta plantan bandera: "El Puerto de Ushuaia pertenece a la Provincia de Tierra del Fuego y debe ser administrado por la propia provincia".

Cada día que pasa queda más claro, que el puerto no está en crisis por pilotes podridos ni por falta de barcos; está intervenido por una traición política diseñada a puertas cerradas. Si en los próximos meses los poderes públicos de Tierra del Fuego no logran una salida a la intervención nacional, los trabajadores ya avisaron que la próxima temporada de cruceros se definirá en el muelle y en el ingreso del puerto, y no en las oficinas de quienes entregaron la llave marítima de la provincia. 

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