
Lo que comenzó el sábado 17 como un "puente logístico" entre Malvinas y Chile ha escalado a una provocación directa en el corazón de la soberanía antártica argentina. El lunes 19 y martes 20 de enero, un avión de transporte militar Airbus A400M Atlas (matrícula ZM413) de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF) no solo consolidó su presencia en bases chilenas, sino que posteriormente ejecutó un sobrevuelo sobre la Base Antártica Permanente San Martín, una de las instalaciones científicas más emblemáticas de nuestro país.
El itinerario de la impunidad: De Mount Pleasant a la Antártida vía Chile
Gracias a los reportes de Infodefensa y Canal 26, se ha podido reconstruir una operación militar de gran envergadura que deja en evidencia la libertad de acción del usurpador:
1. Sábado 17 de enero: El ZM413 arriba a la base militar Pudahuel (Santiago de Chile) procedente de la base de la OTAN en Malvinas.
2. Lunes 19 de enero: La aeronave se desplaza al Aeropuerto de Punta Arenas, donde es asistida por personal chileno.
3. Martes 20 de enero: Bajo el indicativo RRR4000, el gigante cuatrimotor despega hacia la Antártida. Durante 10 horas de misión, realizó maniobras de reabastecimiento en vuelo con un avión tanque Airbus Voyager KC2 (ZZ333) y, en un acto de clara provocación, sobrevoló la Base Argentina San Martín antes de regresar a Santiago.
Violación del Tratado Antártico y debilidad argentina
El sobrevuelo de una aeronave militar extranjera sobre una base científica nacional, sin comunicación previa ni coordinación, es un hecho que debería haber generado un estrépito diplomático inmediato. La Antártida, bajo el Tratado Antártico, debe ser una zona de paz y desmilitarización. Sin embargo, el Reino Unido utiliza su plataforma en Malvinas y el apoyo de infraestructura en Chile para exhibir su músculo militar frente a nuestras propias bases.

Como señala Canal 26, este episodio no ocurre en el vacío. Se suma a la reciente incursión de cazas Typhoon británicos que, el pasado 10 de diciembre, operaron al límite del alcance de los radares argentinos en Río Grande, desafiando la Zona Económica Exclusiva.
Un esquema de pinzas: Petróleo, Cazas y Logística
Mientras el gobierno de Javier Milei se limita a emitir "rechazos enérgicos" ante la explotación ilegal de petróleo por parte de Rockhopper y Navitas Petroleum en el yacimiento Sea Lion, la realidad en el terreno muestra una proyección militar británica que la Argentina no está controlando.
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Acto de Agresión Reciente |
Impacto en la Soberanía |
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Sobrecluelo en Base San Martín |
Desafío directo a la presencia científica y territorial argentina en la Antártida. |
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Cazas Typhoon en ZEE |
Intimidación militar sobre el Mar Argentino y la provincia de Tierra del Fuego. |
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Puente Aéreo Malvinas-Chile |
Ruptura del aislamiento diplomático de la colonia y consolidación de logística militar regional. |
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Explotación Sea Lion |
Saqueo de recursos naturales en aguas en disputa bajo el amparo de la fuerza militar. |
El cielo y el mar argentino, junto con el sector antártico, están siendo patrullados por una potencia usurpadora ante la pasividad de un gobierno que ha renunciado a la defensa material del suelo de la Nación.

El uso de Punta Arenas como nodo logístico para que la RAF sobrevuele bases argentinas es un recordatorio doloroso de que la geopolítica del Atlántico Sur se está definiendo por la fuerza de los hechos consumados, mientras la Cancillería argentina se refugia en una retórica de redes sociales que el Reino Unido simplemente ignora.
No es solo una escala técnica; es una patrulla de combate y reabastecimiento en nuestro territorio. El silencio ante la prepotencia británica es, en última instancia, complicidad.