
Lo que comenzó como una alerta por el arribo de un avión militar de los Estados Unidos a Ushuaia, cobra ahora dimensiones políticas de alto impacto. Según información extraoficial a la que accedió Agenda Malvinas, la delegación de 23 personas que aterrizó en el Boeing C-40 Clipper está encabezada por el influyente congresista republicano Morgan Griffith, representante del 9.º distrito de Virginia.

Almuerzo en el Parque Nacional y hermetismo oficial
Mientras el avión de la Fuerza Aérea (USAF) permanece aún en la pista del Aeropuerto Internacional "Malvinas Argentinas" de Ushuaia, la comitiva se mueve bajo un manto de discreción. Ayer domingo, 23 integrantes almorzaron en la Hostería Alakush, ubicada en el corazón del Parque Nacional Tierra del Fuego, y luego se alojaron en el exclusivo Hotel Arakur.
A pesar de la magnitud de la visita, no existe comunicación oficial por parte de la Cancillería Argentina ni del Gobierno Provincial. Los únicos datos han sido filtrados por referentes del sector libertario local, lo que evidencia una gestión de "puertas cerradas" hacia la comunidad fueguina.
¿Quién es Morgan Griffith y por qué su presencia debe alertarnos?
El perfil de Griffith es estrictamente estratégico. Como figura central del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de EE. UU., su área de influencia abarca:
- Política Energética: Un tema sensible para una provincia que es el corazón de la producción de gas y posee una proyección única sobre los recursos hidrocarburíferos del Atlántico Sur.
- Supervisión e Investigaciones: Griffith preside el subcomité encargado de fiscalizar operaciones federales y el uso de recursos. Su presencia sugiere una tarea de "inspección" o relevamiento de campo en una zona que EE. UU. considera bajo su órbita de seguridad hemisférica.
- Agenda de Salud y Fiscalización: Aunque su labor incluye servicios sociales, su peso político radica en la rendición de cuentas y la regulación federal.

El interrogante: ¿Qué vienen a supervisar?
La presencia de Griffith, un legislador con poder de fiscalización sobre el presupuesto y las políticas estratégicas de Washington, plantea interrogantes que el Gobierno Nacional debe responder:
1. Soberanía Energética: ¿Tiene esta visita relación con la infraestructura de hidrocarburos o la posible instalación de proyectos energéticos extranjeros en la provincia?
2. Uso de infraestructura militar: El uso de un transporte del Pentágono para una comitiva legislativa de este perfil confirma que se trata de una misión de Estado con fines de seguridad y control.
3. Falta de transparencia: ¿Por qué la información llega a través de "filtraciones" partidarias y no por canales institucionales?
Agenda Malvinas advierte que el desembarco de estos actores en la capital de la provincia, sumado a la logística militar desplegada, guarda una relación directa con el control del Atlántico Sur y la Antártida.
Mientras el Boeing C-40 Clipper espera en pista, el silencio oficial solo alimenta la sospecha de acuerdos que se gestan de espaldas al pueblo argentino.
Aislado políticamente, el gobierno de Tierra del Fuego encabezado por Gustavo Melella, el único rol que tiene es de comentarista, antes de actor central decisorio de la intromisión extranjera-norteamerica más importante en la historia de la provincia bicontinental argentina.