El balance final del cónclave empresarial desarrollado en el Hotel Cabo de Hornos de Punta Arenas arrojó cifras que desbaratan cualquier intento de la diplomacia argentina por minimizar lo ocurrido como un mero contacto informal o un diferendo municipal. Según confirmó ayer la emisora Radio Polar, el denominado "Encuentro Empresarial Punta Arenas – Las Islas" concluyó este martes con un saldo de 822 reuniones bilaterales de negocios, consolidando la mayor articulación logística, comercial y portuaria de las últimas décadas entre el continente sudamericano y la ocupación británica en las Islas Malvinas.

La iniciativa, impulsada por la Municipalidad de Punta Arenas en sociedad directa con Easter Island Naviera, superó con creces las previsiones iniciales. Convocó a cerca de 120 personas pertenecientes a 60 firmas magallánicas y a una nutrida comitiva de 42 representantes provenientes de 32 empresas y entidades de la ocupación colonial.
La confesión de Radonich y el argumento del "derrame"
Al realizar el balance del cierre, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, celebró abiertamente el volumen alcanzado y volvió a justificar el auxilio al enclave bajo la lógica de capturar la renta que hasta hoy concentraba el puerto de Montevideo:
"Muy exitoso. Cuando comenzamos con este tema eran 15 empresas de Las Islas, calculamos unas 30, pero finalmente fueron 32 de Las Islas y 60 de nuestra ciudad. Ya lo que habla de un interés que supera las expectativas (...) Lo que estamos buscando es una ruta de comercio que hoy se comercia en un país del Mercosur, a 100 kilómetros de Buenos Aires, que es Montevideo. Lo que estamos haciendo es que ese dinero quede en los habitantes de Magallanes, de este sur del mundo, porque esto genera empleo", festejó el jefe comunal.
El razonamiento de Radonich expone con crudeza el vacío de la política regional: al amparo de la inacción histórica de la Cancillería argentina frente al usufructo que Uruguay hace desde hace años con los servicios y la logística a la flota en el Atlántico Sur, la dirigencia magallánica asume la tarea de construir una cabecera de playa aún más cercana y barata para la usurpación.
El entusiasmo de la colonia y las agencias marítimas
Desde la delegación enviada por la gobernación colonial, las evaluaciones mostraron el alivio británico ante la apertura del nuevo corredor bioceánico. Louise Ellis, subdirectora de la Falkland Islands Development Corporation (FIDC), calificó el cierre como "realmente fantástico" y aseguró que "no nos hubiéramos imaginado, cuando empezamos a ver esto, cuánto entusiasmo de ambos lados (...) La gente de las islas está muy interesada en hacer negocios con Punta Arenas, y Punta Arenas muy interesada en hacer negocios con las islas".
En idéntico sentido se pronunció el histórico lobista colonial Mike Summers, director de la Cámara de Comercio de las islas: "Ha sido un buen par de días, estamos en un viaje para conectar el pasado con el futuro. Hemos trabajado con Punta Arenas y Magallanes durante muchas décadas; ha sido interrumpido recientemente, pero esperamos trabajar de nuevo con viejos y nuevos amigos".
Por su parte, el gerente general de Easter Island Naviera, Pablo Pacheco, ratificó que el objetivo de enlazar a los proveedores chilenos con la demanda de la colonia se cumplió íntegramente, sentando las bases operativas para el servicio marítimo mensual que unirá Magallanes con Puerto Argentino a partir de fines de 2026. A este entramado se sumó la voz de los operadores portuarios locales; entre ellos, Fernando Quijada, representante de SSL Agencia Marítima, quien celebró la restitución de una conexión que "la región y los isleños venían esperando hace muchísimo tiempo".
La ficción de Quirno frente a los hechos consumados
Las 822 citas comerciales concretadas en los salones de Punta Arenas dinamitan las tibias declaraciones que el canciller argentino Pablo Quirno formuló el martes al mediodía, cuando afirmó que la Cancillería "monitorea" la situación, desligó al gobierno de José Antonio Kast y redujo el conflicto a un simple "ámbito del intendente".
La realidad en el terreno demuestra lo contrario:
1. Infraestructura de Estado: El movimiento de navíos de bandera chilena, la habilitación de terminales portuarias, las inspecciones de aduana y el control de aguas en el Estrecho de Magallanes no son potestades de un municipio; dependen de la Armada y del gobierno central de Chile.
2. Aval político de La Moneda: El Ejecutivo chileno ya fijó posición a través del subsecretario del Interior, Máximo Pavez, del canciller Francisco Pérez Mackenna y del ministro de Defensa, Fernando Barros Tocornal, validando que las corporaciones chilenas tienen derecho a comerciar libremente desde sus puertos, al tiempo que calificaron los acuerdos del Mercosur como compromisos meramente "políticos y no obligatorios".
3. El cordón logístico del petróleo: Conectar Magallanes con Malvinas en dos días y medio de navegación para transportar gas licuado, cemento, maquinaria y víveres significa abaratar de manera directa los costos de mantenimiento de la ocupación y construir la retaguardia para el yacimiento petrolero Sea Lion.
La hora de aplicar las leyes argentinas
El tiempo de las declaraciones de ocasión y los pedidos de "buena fe" diplomática terminó. La carta documento con la que el CECIM La Plata intimó al canciller Quirno le impone la obligación legal insoslayable de ejecutar el Decreto 868/2026 y aplicar las inhabilitaciones y penalidades de la Ley 26.659 contra la naviera Easter Island, SSL Agencia Marítima, la FIDC y cada una de las 60 firmas proveedoras identificadas en la cumbre.
Al mismo tiempo, la Prefectura Naval y el Área Naval Austral tienen el mandato expreso bajo el Decreto PEN 256/2010 de impedir que cualquier buque que brinde asistencia logística al territorio usurpado atraviese aguas de jurisdicción argentina.
Con más de 800 reuniones cerradas a espaldas de la soberanía nacional, el corredor del saqueo está formalmente articulado. Si la Argentina no actúa de inmediato con el peso de su legislación penal y naval sobre los actores individualizados en este pacto, estará convalidando por omisión la consolidación del puente logístico anglo-chileno en el corazón de nuestros mares