En un discurso cargado de virulencia política, pragmatismo tardío y una sorpresiva denuncia de connivencia entre el gobierno de Javier Milei y sectores del kirchnerismo fueguino, el gobernador Gustavo Melella inauguró esta mañana la 43ª sesión ordinaria de la Legislatura provincial. Durante una hora, el mandatario intentó retomar la iniciativa política tras el colapso administrativo que derivó en la intervención nacional del Puerto de Ushuaia, calificando la medida como una "grotesca intervención federal".

1. El Puerto: "Es una burla, nos toman de tarados"
El tema central, y el más sensible para la soberanía provincial, fue el desapoderamiento del puerto. Melella abandonó el tono técnico y apeló a la confrontación directa, acusando a la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) de ser un grupo de "apropiadores ilegales" movidos por intereses económicos.
- Negocios con los "Kukas": En uno de los pasajes más picantes de su alocución, Melella lanzó una advertencia directa al presidente Milei: "Que revise bien, capaz que alguno de sus funcionarios de cuarta línea está haciendo negocios con algún 'Kuka'. Porque para escupir a los demás son rápidos, pero para hacer negocios también". Con esto, el gobernador sugirió que la intervención no busca el orden, sino un beneficio económico compartido entre libertarios y sectores del kirchnerismo local.
- Defensa de la Gestión: El mandatario calificó de "falsos, absurdos y falaces" los argumentos de inseguridad y desorden financiero. "Si el puerto era inseguro, ¿creen que las grandes cadenas de cruceros iban a amarrar?", lanzó, defendiendo que las inversiones fueron provinciales y negando que se haya tocado un solo peso para la OSEF, a pesar de que la ley lo permitía.
- Autocrítica Inusual: En un momento de sinceridad política, disparó: "El gobernador será un inútil, todo lo que quieran, pero esto es una intervención federal e ilegal".
2. El Giro de 180°: "No le pediré el ADN a la abuela del inversor"
Quizás el punto más importante del alineamiento con el gobierno libertario, fue su declaración de abandono definitivo de la defensa soberana de reservas y riquezas naturales, de su primer mandato; declarándose ferviente promotor del RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones).
- Adiós al "Prurito Ideológico": "Necesitamos inversiones. Yo no me voy a poner ahora con el prurito ideológico mientras se nos desbasta la industria", sentenció. Invitó al mundo entero a invertir en la provincia sin importar el origen de los capitales: "No le voy a preguntar el ADN de su abuela, queremos que vengan".
- Buscando Capitales en China y EE. UU.: Confirmó que, ante la falta de fondos provinciales, financiará a través del CFI viajes de empresarios locales a China y Estados Unidos para captar divisas, argumentando que la burocracia estatal debe ser eliminada para facilitar los negocios.
3. Malvinas y la respuesta a "The Telegraph"
En materia de soberanía, Melella ratificó el derecho permanente sobre las Islas Malvinas y la Antártida, cruzando indirectamente al presidente Milei por su postura frente al Reino Unido manifestada en diciembre pasado.
- Pueblo Implantado: El gobernador fue tajante al rechazar cualquier posibilidad de autodeterminación para los isleños: "Ese pueblo es implantado por el usurpador ilegal e ilegítimo que es Gran Bretaña. Se lo decimos al embajador ante la UE y a quien corresponda". Reivindicó la condición de provincia bicontinental y el rol de los veteranos en la defensa de la soberanía.
El Melella que habló hoy ante los legisladores es un gobernador acorralado por la realidad financiera y operativa. La entrega de la bandera del proteccionismo a cambio de un "pragmatismo de urgencia" muestra la fragilidad de una industria fueguina que él mismo reconoce está siendo "destruida" por las importaciones y la política nacional.
Sin embargo, su denuncia sobre los "negocios entre libertarios y “Kukas" abre un nuevo frente de batalla: si el puerto fue intervenido para un negocio inmobiliario o logístico privado, la "gesta federal" de Melella llega tarde, cuando la llave ya cambió de manos.